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Poligrafía Binaria

Teoría y Argumentos

El uso de las nuevas tecnologías en la producción e investigación de imágenes.

Bela Gold

El término "tecnología", en su etimología griega, significa discurso de las artes, tanto estéticas como aplicadas. La readaptación del vocablo en el siglo XVII, le asoció una relación única con las artes aplicadas, aunque su espectro semántico se amplió progresivamente hasta integrar al comenzar el siglo XX, a esta misma acepción, los conceptos relacionados con los procesos, norma, métodos y pensamientos ligados a la fabricación - elaboración de maquinaria, utensilios y herramientas diversas.
A mediados del siglo XX, la tecnología alcanza la definición de un conjunto de medios y actividades mediante los cuales el hombre busca la alteración y la manipulación de su entorno. En el concepto nuevo, dice el diccionario de etimologías, "de origen reciente, que ha existido poco tiempo, se describen conceptos no conocidos anteriormente y que se incorporan al saber humano. Estos conceptos: juntos, se asocian al desarrollo y su aplicación a las ciencias de la informática (hardware, software),

La noción de tecnología de punta, otra forma de llamar a estos nuevos métodos, se asocia a todo proceso tecnológico avanzado, de más reciente implantación.
Revisando terminologías diríamos, entonces que en la historia, la clasificación de las artes es algo compleja, especialmente porque la definición de "arte" y/o "las artes", como dice el Mtro. L. Acha en su libro a la "teoría de los Diseños"; ha cambiado mucho.
La idea clásica no concernía a los productos de arte, como nosotros lo consideramos en la actualidad, sino al acto de producirlo (he aquí la relación con esta ponencia), y especialmente a la habilidad de producirlos, o sea que se refiere más a la destreza de productos ( pintura, grabado ). Además de no sólo comprender a la habilidad artística, sino cualquier tipo de habilidad humana; capaz de aplicar un sistema regular de producción o fabricación de " algo" - un arquitecto, un tejedor, un escritor ... un carpintero - Estas cualidades eran consideradas del " reino del arte", ya que el arte era racional y no entrañaba ninguna inspiración, fantasía o intuición, sólo involucraba un reconocimiento.

Los eruditos griegos y romanos ( Aristóteles y Quintiliano ) definían al arte como una "permanente disposición a producir cosas de un modo racional, Quintiliano lo define como aquello que estaba basado en producir cosas bajo un orden y método: Platón decía que el arte es RACIONAL. Los estoicos dicen que el arte es un sistema establecido de reglas; lo que hoy conocemos todos como: artesanía, destreza, técnica."
A finales del siglo XVII surge una nueva e influyente clasificación de las diversas disciplinas. Se distingue un grupo especial de disciplinas que no se basan en la razón solamente ( como las ciencias ); ni en la memoria ( como la historia ), sino en la imaginación. Fundamento más que suficiente para separar este grupo de manifestaciones: la pintura, la escultura... la poesía.

Con esto se separaba entonces, las artes de las ciencias y de las artesanías. Era el reino de la imaginación. La música y la pintura eran artes " voluptuarie ", que deleitaban los oídos y los ojos; respectivamente. A pesar de esto, tuvo que pasar todavía mucho tiempo antes de que se estableciera la clasificación actual.

Podemos agregar, sin abundar demasiado, otras clasificaciones también interesantes; como las de Batteaux ( siglo XVIII ) menciona cinco artes refinadas: poesía, retórica, música, pintura, arquitectura. Diderot, en su artículo sobre el arte, incluido en la Gran Enciclopedia Francesa, sigue manteniendo la división entre artes libres y mecánicos - Beaux Arts siglo XVIII. D´Alambert G., ( Gran Enciclopedia Francesa ), incluye: pintura, escultura y arquitectura. Este término fue traducido del francés al italiano, alemán y al polaco. En inglés se denomina fine arts, artes refinadas, en ruso, artes elegantes.

Artes liberales, artes mecánicas .. Bellas Artes. La ilustración (siglo XVIII), observa la dualidad de la creatividad; la producción de palabras, la producción de cosas.
La ilustración se dio a la tarea de clasificar la productividad humana, tarea más completa que la división de las artes. Se aplicó la idea de Aristóteles: cognición, conocimiento ( theoría ), acción ( praxis ) y realización ( poiesis ), conocimiento, ... bellas artes.

Otras subdivisiones:

· Artes mecánicas y estéticas
· Artes estéticas; placenteras y bellas
· Artes de la verdad ( Arq. )
· Artes de la apariencia ( pintura )

Tantos tipos de arte como modos de expresión y transmisión de ideas, palabras, sonidos y gestos.

Poesía y retórica - usan palabras -
La música - el sonido -
1. Bellas Artes, razón de ser: deleitar.
2. Artes mecánicas, razón de ser: utilidad
3. Por el placer y por la utilidad: arquitectura y retórica.

El uso de estos razonamientos, nos lleva a plantear la validez de estos apoyos tecnológicos - mecánicos o científicos, en función de llegar a coordinarlos con nuestro interés en retroalimentar nuestro proceso creativo.

El uso de las Nuevas Tecnologías en la producción y elaboración de imágenes.
Aplicaciones a la gráfica tradicional.

Examinar y ensayar con las nuevas tecnologías en los ámbitos de la representación creativa, abre nuevos espacios de experimentación, juego y prueba.
Amen de retroalimentar, el cruzar y combinar las tradicionales versiones técnicas con las nuevas tecnologías, hacen que se produzcan nuevas alternativas de producción y posibilitan nuevas y múltiples lecturas de la imagen. También podemos considerarlos, al pensar en herramientas de uso, en facilitadores de la producción. Otorgan solución a diferentes retos y encrucijadas.

La investigación experimental y proyectual abre caminos hacia la generación de conocimientos mediante experimentos específicos.

Se posibilitan así la aplicación de estos modelos, que realizados a partir de PRUEBA - ERROR se puede usar la computadora como herramienta y sus periféricos como instrumentos adicionales, (cámara digital, scanner, software de distorsión y retoques de imagen) para la elaboración de acetatos o láminas comúnmente conocidas como fotomecánicas, positivos, negativos. Estos a su vez serán utilizados para " transportar " imágenes a las placas de metal, las cuales serán sometidas posteriormente a los tratamientos tradicionales de los procesos de huecograbado - aguafuerte, intaglio y otros, tratándose de esta modalidad gráfica específica. en lo concerniente a la impresión de las placas, se aplican, a diferente orden : monotipos, ediciones numeradas, distintas formas de entintado, chine colle, polvos de grafito y otras técnicas mixtas.

La idea principal del proyecto al que se hará referencia en está exposición, es la de integrar el uso de nuevas tecnologías, con las habilidades de intervenir - interpretar - retocar - distorsionar o reproducir las imágenes en cuestión. En este caso específico, se hará hincapié en la transferencia, transformación manipulación y reubicación de ciertos documentos. Hacerlos públicos de este modo, como instrumentos de denuncia, y reubicarlos con otros parámetros, como nuevos objetos con una estética propia.
La modalidad de "neográfica", fotocopias, ampliaciones, reducciones, la reproducción de imágenes a partir de fotografías tradicional y con intervención de tecnologías digitales, son también técnicas abordadas y recurrentes en la elaboración de imágenes.

Al investigar las diferentes posibilidades técnicas, artísticas, estilísticas y estéticas para la producción de la obra en cuestión, se mezclan y utilizan diferentes opciones, tales como el dibujo, la pintura, el college y un sin fin de opciones mixtas que se aplican en la factura de las imágenes que a su vez serán sometidas a las variantes mencionadas y transferidas a las placas para así continuar la elaboración de los procesos de impresión en foto huecograbado.

Conviven en los terrenos prácticos y experimentales, variadas formas de obtención y elaboración de imágenes a través del uso de las nuevas tecnologías. consideremos algunas alternativas:

· La captura y la factura digital.
· La distorsión, retoque, ampliación, reducción de imágenes
· Los plug inns
· Distorsión física en pre - prensa digital
· La impresión en sustratos tradicionales y alternos
· La impresión en pequeños, medianos y grandes formatos
· Los impresos en impresoras y plotters adecuados a cada necesidad.

Arte y Computadora, Arte Cibernética, Nuevas Tecnologías, estos y muchas otras expresiones son reflejo de la multidisciplinaridad entre las ciencias contemporáneas y las vanguardias artísticas.

La computadora es un medio para concebir ordenaciones estructurales y por tanto, se ha convertido en una herramienta auxiliar para crear nuevos ordenamientos estéticos - artísticos.

La computadora, en este caso, debe ser vista como un simple instrumento para ayudar al artista.

Lamentablemente sería relegar al uso de esta facilitador por considerarlo, o bien en utilizarlo con una mentalidad tradicional, refugiada en mitos irracionales. Es reelevante considerar el nivel de aportación lingüística que esta herramienta brinda. La perspectiva tecnológica es una gran disciplina científica que se extrapola a otros campos.
Vamos a retomar una idea vertida de manera muy explícita del libro " El arte objetual y el arte de concepto " de Simmon Marchan Fiz:
El Artista, en este caso el grabador, deberá ser capaz de concebir y formular una necesidad estética, capaz de convertirlo en programa estético. Un programa en una compilación o inventario de signos, normas establecidas para unirlos y una percepción para hacer una combinación y poder optar por signos y normas para darles utilidad. El trabajo del programador, será entonces, al recibir este programa estético, el de traducirlo a un plan que la computadora identifique a través de complejas fórmulas matemáticas. Estas fórmulas, son a su vez, lenguajes simbólicos que se traducen a esquemas matemáticos estrictos que se transforman en señalamientos operacionales.

Una vez transmitida la necesidad del artista programador y, luego interpretando el inventario o repertorio por el programador, éste crea un paquete computacional ( software ), y lo entrega al artista, el cual podrá hacer uso del mismo, para generar un producto artístico ( obra estética ). Un artista concibe una idea estética, entrega al programador de software esta idea, el cual genera un programa de cómputo. Se inserta este programa en la computadora, la cual tendrá una salida ( output ), que facilitará al artista la resolución de su planteamiento y le permitirá realizar la tarea que necesita.
Este proceso, según Marchan Fiz Simón, se llama Estética Generativa y el Programa. Esta es una de las ramas más novedosas de la creación y objetivos artísticos. La estética generativa es el conjunto de todas las operaciones, que aplicada a los elementos materiales que operan como signos, producen estados estéticos. Quiere decir que al entender una teoría matemática - tecnológica, transformada en instrucciones, estos a su vez se convierten en procedimientos y estos procedimientos en realizaciones.

El proceso creativo, aplicado éste, a la estética generativa, tiene una faceta en la que se concibe y la otra que ejecuta ( concepcional y realizadora ).

Al introducir diversos lenguajes de factura, se induce y se posibilitan múltiples lecturas."

Bela Gold

Centro de Investigación y Desarrollo de la Estampa Digital

Javier Blas Benito

La pre-historia digital en España

A mediados de los noventa del pasado siglo, es decir hace apenas seis años -una eternidad desde la perspectiva de la implantación y desarrollo de las tecnologías digitales en el país-, el ingeniero y pintor Manuel Franquelo insistía en las interesantes potencialidades de los sistemas electrónicos para producir y manipular imágenes. El desolado nivel de desarrollo de los procedimientos digitales en el campo de la creación artística dentro del panorama nacional había empujado a Franquelo a buscar soluciones fuera del país.

En Londres conoció a Adam Lowe y comenzó a trabajar en su taller de Crosby Row, Permaprint. Franquelo encontró en Lowe -artista de impetuosa energía creadora y extraordinario técnico- un permeable y bien dispuesto receptor de sus inquietudes. La carencia en Madrid de talleres de impresión digital similares al británico Permaprint condujeron a Manuel Franquelo a proponer a Juan Carrete, entonces responsable de la Calcografía Nacional, la creación de un centro dedicado a la investigación sobre las nuevas tecnologías aplicadas al arte gráfico y la formación de artistas en sistemas alternativos de generación de imágenes. La dimensión intelectual de Juan Carrete, su intuición y su inequívoca implicación en la difusión del arte gráfico contemporáneo hicieron de él un entusiasta defensor del proyecto.

El alba digital en nuestro país

Así pues, la creación de un centro dedicado a la estampa digital iba a convertirse en uno de los objetivos prioritarios de la Calcografía Nacional. En septiembre del año 2000 la Calcografía puso en marcha un taller piloto de estampa digital con una infraestructura básica. Ese taller piloto, base para el definitivo Centro de Investigación y Desarrollo de la Estampa Digital, se concretó a partir de un proyecto incluido en el Programa de Acciones Especiales y Acciones de Política Científica del entonces Ministerio de Educación y Cultura. Desde su inicio, los objetivos del proyecto se orientaron básicamente hacia la investigación y a cubrir manifiestas carencias de centros de estampa digital dotados de apoyo y cobertura institucional.

La producción de estampas digitales está todavía sujeta a limitaciones tecnológicas. El elevado coste del proceso, inabordable para la mayoría de los artistas, dificulta la generalización de los procesos digitales. Ante tal situación, la Calcografía Nacional se propuso dar a las nuevas técnicas una atención preferente; ir mas allá en la investigación y el desarrollo del arte gráfico digital, permitiendo al artista experimentar con recursos alternativos. El propósito del Centro I+D de la Estampa Digital es la incorporación del amplio abanico de procedimientos gráficos -mecánicos, químicos y digitales- en la concepción de métodos innovadores desarrollados en proyectos específicos dirigidos por artistas. Está concebido como un espacio de convergencia entre la investigación teórica y la práctica artística, entre los métodos tradicionales de estampación y los más avanzados sistemas generativos.

Procesar, almacenar, localizar

Hay que procesar grandes cantidades de información visual y almacenadas de tal manera que puedan ser localizadas fácilmente y manipuladas con eficacia. De acuerdo con esos parámetros el Centro I+D de la Estampa Digital está interesado en las siguientes opciones:

 •Transformación y mediación de información visual.
 •Producción de imágenes tridimensionales.
 •Creación de estampas híbridas obtenidas de la combinación de fotografía táctil e impresión de color permanente.
 •Producción de facsímiles en dos y tres dimensiones, destinados a favorecer la conservación de obras de arte singulares en las colecciones de los museos.
 •Desarrollo de nuevos medios sinestésicos.

Objetivos fundamentales del Centro son también la formación de los artistas en el conocimiento y uso de los nuevos equipos y aplicaciones, así como la colaboración con galerías y museos en proyectos de conservación.

La preservación de las obras de arte custodiadas en colecciones públicas y privadas es un aspecto del máximo interés al que la tecnología digital puede aportar soluciones. Entre dichas soluciones la más inmediata es la reproducción facsímil, con un máximo de fidelidad al original, de obras en dos y tres dimensiones.

Gráfica Tradicional y Tecnología. Anacronismo vs. Actualidad

Manuel Zabala Alonso

La gráfica tradicional es un anacronismo. La tecnología con uno de sus tentáculos, la gráfica digital, hace parecer a los artistas e impresores dedicados al grabado y a la litografía como auténticos hombre de Altamira. Los procesos técnicos empleados por ellos, comparados con el desarrollo tecnológico aplicado en la gráfica digital, son abismalmente retrasados y con una evolución apenas sensible. Es más, incluso la fotografía análoga es un anacronismo que está siendo desplazado por la fotografía digital.

Sin embargo, la gráfica tradicional tiene su vigencia en nuestro tiempo por diversos factores. Algunos de los más importantes son: el mercado del arte, el valor inigualable de la factura artesanal, el control del tiraje, la perfección de oficios centenarios y la huella indeleble del talento de los propios artistas, reflejada de manera directa en una obra realizada en madera, metal o piedra, con su resultado serial en papel.
El mercado sigue privilegiando la obra tradicional, por encima de la obra de los artistas que usamos nuevas tecnologías. La razón es que el mercado está apuntalado en el principio de la autenticidad y control del número de obra, que permite subir el precio conforme el autor se cotiza día con día. La tecnología, en cambio, ofrece una democratización de las estéticas y de los medios, haciendo que las obras sean más accesibles en su realización y su proceso. El mercado premia de manera constante el talento de los artistas, así como el grado de perfección de los oficios del grabado y de la litografía, que se ven reflejados en las obras que se han producido a lo largo de los siglos: se convierten en una plusvalía indiscutible entre galerías y coleccionistas. Igualmente el calor, sentimiento, expresión y toque humano que se imprime en una obra de gráfica tradicional es otro de los factores que compra la sociedad. Ya que frente a lo avasallador del mundo tecnológico, busca alternativas con el sello de la mano del hombre.

Los avances en cuanto a investigación en el grabado y la litografía son un hecho. Hoy no son los mismos barnices, ni los mismos químicos, ni los mismos papeles que se usaban en la antigüedad. La litografía tiene hoy otros recursos, como el uso de las láminas de aluminio, así como el transfer fotográfico y otros elementos. E igualmente, ahora existen químicos que ayudan a la corrosión casi perfecta de acuerdo a los trazos e imaginación de los artistas en las placas de grabado. Sin embrago, este proceso es prácticamente insignificante en relación a lo que la sociedad ha avanzado en materia tecnológica. Baste citar que en la actualidad, con tan sólo apretar un botón, el mundo se abre ante los ojos del espectador.

Aún cuando la riqueza y calidez del grabado y la litografía siguen siendo campeonas en el mercado del arte, frente a lo que se realiza en medios electrónicos; tampoco se pueden dejar de señalar sus limitaciones frente a lo digital. Por tan solo mencionar una, se puede citar el problema de la dimensión de las obras. Una litografía no puede ser monumental jamás. El grabado tiene un carácter íntimo con las dimensiones de la platina de un tórculo, que contrasta de manera brutal con lo que puede ofrecer un plotter con ancho de un metro y medio y largo de más de 45 metros.
La gráfica tradicional ha ofrecido herramientas y recursos similares durante siglos, que hacen del manejo de la imagen un campo limitado. En cambio, el desarrollo de la misma en el área digital se puede decir que es ilimitado, sólo la imaginación es el limite. Los programas que se utilizan para la creación de imágenes en el área de las computadoras tienen las mismas herramientas que el grabado y la litografía. Desde un photoshop se pueden llamar a la pantalla, obviamente de manera virtual: buriles, pinceles y lápices; aguadas, transparencias, tramas, esfumados o efectos de ruleta.
Los resultados de todo esto se ven reflejados en las salidas electrónicas o en las transferencias a placas que después pasarán por tórculos y prensa.

Finalmente, los programas de computación son los conocimientos del hombre asimilados para su uso en la pantalla, y su posterior resultado en equipos de altísima resolución. En lo electrónico ha habido un proceso de aprendizaje profundo de lo que han sido las técnicas tradicionales del dibujo, la pintura y la gráfica. Hoy le toca a la gráfica tradicional abrirse a lo contemporáneo. A los artistas e impresores les corresponde establecer en la sociedad y el mercado nuevos paradigmas con respecto a la obra gráfica. Por ejemplo, se antoja que los creadores puedan realizar gráfica tradicional intervenida con lo digital, y viceversa.

Aquí es imprescindible hacer una reflexión en relación a la fenomenología de la creación de la gráfica. Lo digital jamás podrá sustituir la experiencia de enfrentarse a los materiales de la gráfica tradicional. El hecho de trabajar sobre una piedra o una placa metálica es una acto irrepetible y que jamás será abolido. Igualmente el hecho inigualable de granear una piedra, pulir una placa, mancharse con las tintas del grabado y la litografía, no podrá ser sustituido por la emoción distante, aunque vibrante de la contemplación de cómo salen las impresiones de los plotters de las computadoras. El enfrentamiento del artista y del impresor con los recursos propios de lo tradicional, nunca podrá ser sustituido por la experiencia ante la frialdad de la pantalla y los inyectores de una impresora digital. En el acto del grabado y la litografía existe el dilema humano que posibilita el error y accidente en la creación, y con ello, la grandeza.

Cuando se punza brillantemente una placa queda para la historia del artista, del hombre. Cuando se equivoca o acierta en el nivel de acidez en la preparación de una piedra de litografía, queda siempre para la historia del impresor. Las copias serán fatales o geniales. En cambio, el universo de las computadoras es el de la prueba y error humanos satisfechos a ultranza. Todo ha sido diseñado para que el usuario a pesar de sus errores pueda retractarse. En el camino de la creación digital el artista y el impresor siempre se pueden retractar a medio camino. Siempre existe el ctrl..-z para desdecirse de lo actuado, de lo dibujado o de lo impreso. En el mundo digital, todo está dispuesto para que el humano evoluciones sin recriminaciones por lo hecho o lo actuado. El humano va a la frialdad de los funcional, no importando sentimientos, expresiones o necesidades: debe funcionar a fuerza, cueste lo que cueste. Esa es la gran diferencia entre la obra producida por los emisarios de la tradición y los representantes de la digitalización, entre los que saben que pueden triunfar con un trazo que jamás será borrado por experiencia y los que saben que con un teclazo se pueden desdecir hasta encontrar la perfección decimal.

Pasando a otro punto, uno de los aspectos fundamentales de la gráfica es su esencia de multi-reproducción. La asimilación de siglos en el manejo de las copias de un grabado ha dado como consecuencia el cuidado en la producción y numeración de las piezas resultantes de una placa. En esto reside principalmente el valor de mercado de la gráfica, amén de la factura del artista. La gráfica digital tiene mucho que aprender de ese asunto: los procesos digitales tienen tal potencia en lo que respecta a la multireproducción que precisamente en esa virtud está su principal enemigo, ya que galeros y coleccionistas argumentan que lo digital puede ser reproducido hasta la saciedad, devaluando la obra. La fotografía ha sufrido de la misma enfermedad desde su nacimiento. Si en la fotografía, como ahora se podría hacer en la gráfica digital, se hubiera establecido, desde hace más de 170 años, la reiteración o marca de un negativo, así como la numeración y control de copias, otro sería el panorama de los precios de las obras fotográficas. Hoy una copia firmada de Manuel Álvarez Bravo tiene un valor de hasta $4,500 USD en el mercado. Si el artista se hubiese auto impuesto la práctica de cancelar o marcar negativos, así como numerar las copias hasta un límite, el valor de una de ellas se hubiera multiplicado. Igualmente se puede hablar de la gráfica digital. Se debe establecer la cancelación o destrucción de un archivo una vez que se haya realizado el tiraje correspondiente: numerándolo y autentificándolo para de esa manera garantizar un precio correcto en el mercado del arte.

La producción, numeración y manejo de copias en la gráfica tradicional y digital, así como en la fotografía análoga y digital, es punto medular para la regulación y estabilidad de los precios de las obras. Ahí está el caso que sufrieron Dalí y Miró, que de la noche a la mañana se desplomaron los precios de sus obras gráficas por la producción de sus impresores sin ética.

En todo este camino de análisis entre la gráfica tradicional y digital, existe el asunto de la permanencia de la imagen en los resultados digitales. Está más que comprobado por la historia que las técnicas tradicionales de la gráfica, han sido campeonas en la conservación de las copias, en ese campo también las tecnologías electrónicas tienen mucho que aprender. Hoy una salida electrónica en plotter o procesadoras digitales de fotografía tiene una garantía de existencia de por lo menos doscientos años en condiciones de luz controlada y estable. Eso ya es una ganancia. No obstante, el reto está en que las copias digitales en papel tengan una permanencia de por lo menos 500 años. Para eso, los ingenieros del mundo entero están trabajando a marchas forzadas. Habrá que confiar en que el triunfo de la permanencia de la imagen en la gráfica digital esté más que garantizado.

Para terminar este escrito, mientras escucho la música centenaria de Chopin en un equipo de sonido digital, se pueden formular las siguientes preguntas:
¿Los artistas e impresores de gráfica tradicional serán capaces de asimilar y aplicar los avances de la tecnología contemporánea? ¿El mercado del arte será capaz de cambiar los paradigmas que legitiman solamente las copias de grabado y litografía, y dar cabida a las obras de procesos digitales? ¿Las tecnologías contemporáneas abolirán con los años a la prensa litográfica, el tórculo y a la ampliadora fotográfica?

En este momento no se trata de buscar vencedores y vencidos en los procesos de la gráfica, o argumentar que las obras tradicionales son un anacronismo en extinción, y que lo digital será lo único válido. El asunto es asimilación, entendimiento, tolerancia, compresión, aprendizaje y evolución de artistas, impresores, galeros y coleccionistas, para crear una puerta entre la tradición centenaria del grabado y la litografía con los procesos y resultados de la gráfica digital.

Manuel Zabala Alonso