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Poligrafía Binaria

Posibilidades de la Impresión Digital: Los papeles

Manuel Santos

En el artículo anterior analizamos los dos métodos más habituales de positivado digital: las ampliadoras digitales (tipo Lambda) que usan procesos fotoquímicos tradicionales y las impresoras de chorro de tinta. Cada vez más esta última tecnología ofrece mayores posibilidades al fotógrafo creativo, por lo que nos centraremos ahora en examinar cómo sacar el máximo partido de las múltiples combinaciones de soportes y tintas que permite.

Empezando por los soportes de impresión, hay que subrayar que muchos usuarios se sienten frustrados cuando usan sus impresoras domésticas debido a no elegir bien el tipo de papel adecuado al uso previsto. Hoy día, hasta la más barata de las impresoras de chorro de tinta para fotografía permite imprimir imágenes digitales con una calidad razonable, siempre que usemos el papel correcto. De que nos vale gastar el dinero en una impresora de 1.400 puntos por pulgada, para después intentar imprimir fotografías con folios normales. La alta resolución de estas impresoras se consigue a base de usar gotas extremadamente pequeñas (Epson usa gotas de 3 y 4 pico litros, o sea más de 250.000 gotas en un cubo de 1 mm de lado) que requieren un papel sobre el que la gota quede fijada en la capa más superficial del papel, que lleva una imprimación especial, sin ser absorvida en las fibras del papel como ocurre con los porosos folios de oficina.

Básicamente los fabricantes de papeles para impresoras están ofreciendo tres gamas, que pueden agruparse en:

- Calidad Básica: Para imprimir gráficos de empresa, presentaciones, dossiers, etc. Suelen ser mates y ofrecen buenos resultados para imprimir dibujos o imágenes con áreas uniformes de color, aunque no aprovechan al máximo la resolución de la impresora.
- Calidad Fotográfica: Específicamente diseñados para imprimir fotografías. Se fabrican en varias superficies, desde mate a superbrillante. Son más caros que los anteriores pero sólo con ellos pueden conseguirse impresiones que aparentan tener la misma calidad, en cuanto a resolución y saturación de color, que los procesos fotoquímicos.
- Calidad Fotográfica Superior: Algunos fabricantes poseen una gama "alta" de papeles fotográficos, con papel más grueso (mayor gramaje) o específicamente diseñados para larga conservación.

Por supuesto, las denominaciones comerciales no siguen esta clasificación y debe comprobarse que el uso que se pretenda dar al papel esté entre los incluidos por el fabricante. Sobre todo hay que fijarse en las siguientes características:

- Resolución máxima admitida (expresada en ppp, puntos por pulgada): Para impresión de tonos fotográficos con calidad se necesita que no sea inferior a unos 600 ppp.
- Gramaje (expresado en gramos/metro cuadrado): Da una idea del grosor del papel y su resistencia.
- Superficie: A veces, los fabricantes ofrecen el mismo papel con distintas texturas: mate, brillo, rugosa, etc. Atención a que algunas texturas marcadas no permiten obtener la misma resolución que un papel liso.
- Color: Algunos fabricantes comercializan el mismo tipo de papel en varios colores, por ejemplo: blanco y crema. Pueden resultar útiles para algunas aplicaciones, por ejemplo: hacer un facsímil de una antigua fotografía a la albúmina.

Otra característica que interesa si el destino de la fotografía es su venta como objeto artístico es la permanencia del papel. Para ello se preferirán papeles fabricados a partir de celulosa de algodón y que el fabricante garantice como libres de ácidos y otros residuos químicos del proceso de fabricación.

Los fabricantes de papel han visto claro que hay un mercado creciente que demanda papeles para impresión digital de alta calidad. La empresa británica Lyson, por ejemplo, comercializa más de 10 papeles específicos para fotógrafos. Lyson, por ejemplo, ofrece una amplísima variedad de superficies y gramajes: desde el Standard Fine Art, un papel tipo acuarela sin ácido, de superficie suave (310 g/m2 / capaz de llegar hasta 2880 puntos por pulgada) al Lyson Soft Fine Art: concebido para imitar pergamino de museo es un papel WaterColor sin ácido, de alto gramaje, color blanco cálido y extremadamente suave al tacto (285 g/m2 / hasta 2880 ppp); o incluso uno con superficie que simula tejido, el Papel Lyson Rough Fine Art (210 g/m2 / hasta 2880 ppp) de textura áspera y ondulada. Para los que prefieren un aspecto de fotografía tradicional, el Lyson Professional Photo Gloss es un papel con base plástica, que lleva una emulsión más brillante y resistente (también ofrece hasta 2880 ppp).

Otra empresa especializada, la italiana Ferrania, está comercializando papeles profesionales de excelente solidez (260 gr) que admiten hasta más de 2.860 puntos por pulgada, con una alta resistencia al agua (evidentemente del papel, pues las tintas pueden diluirse). También ofrece otro brillante de menor gramaje (155gr) que admite hasta 1.440 ppp.

Por su parte, Epson se ha aliado con uno de los mejores fabricantes de papel de calidad del mundo, St. Cuthberts Mill (molino de papel desde el siglo XVII) para producir el papel tipo Somerset Velvet, diseñado para reproducir copias en alta calidad para exposiciones, capa de resina, peso de 255 g/m2 para papel en rollos y 500g/m2 para el cortado en hojas (superficie mate) base de algodón sin ácido, diseñado para las impresoras Stylus modelos 7600 a 10600. Su precio no es barato pero resulta razonable para su gran calidad: 170€ por rollo de 24" x 50´ (aprox. 60 cm x 16,5 m, unos 5€ por copia de 50 x 60 cm).

Además, si no es prioritario extraer la máxima resolución a la impresora, la mayoría de impresoras de chorro de tinta admiten mucha experimentación con una gran variedad de papeles y cartulinas. Entre los papeles que pueden probarse se encuentran: papeles de acuarela con relieve, papeles japoneses (tisúes muy finos), de colores, metalizados, etc. Para probar con cartulinas gruesas de alto gramaje, conviene usar impresoras con un mecanismo de arrastre del papel que lo doble muy poco, para facilitar el desplazamiento y que no se queden atascadas. Atención porque el grosor combinado con un exceso de textura puede ocasionar problemas de suciedad en los cabezales. No obstante, nuestras pruebas apuntan a dejar rienda suelta a la experimentación, porque la verdad es que los mecanismos de arrastre suelen ser bastante tolerantes y además los últimos modelos permiten ajustar el grosor del papel, llegando en algunas impresoras a admitir hasta cartón de hasta ¡1,5 mm!.

Una cuestión a considerar cuando se experimenta es la absorción de la tinta, ya que puede darse el caso de que la tinta quede completamente en la superficie con el riesgo de que pueda desprenderse. Esto puede ocurrir en cartulinas metalizadas, sino están específicamente diseñadas para impresión por chorro de tinta. El caso opuesto también puede ser un problema, así los papeles japoneses tradicionales pueden absorver demasiado las tintas, además de que son excesivamente finos para los mecanismos de arrastre. Hay algunos fabricantes que comercializan papeles que simulan el aspecto y textura de los papeles japoneses, aunque curiosamente no están hechos de fibra de papel, sino de fibra de ¡vidrio!.

También conviene verificar al comprar la impresora la posibilidad de imprimir sin márgenes, es decir usando completamente toda la dimensión del papel para el que está diseñada la impresora (todo el formato A4, por ejemplo). Hoy día la mayoría lo hacen pero conviene asegurarse. Y si puedes, gástate un poco más y compra una impresora que llegue al formato A3, que ya permite un tamaño de copia razonable para exposición sin tener que recurrir a un laboratorio. Seguro que no te arrepentirás.
De hecho, parece que el futuro del laboratorio digital para aficionados y profesionales de la fotografía está en los plotters de impresión por chorro de tinta a precios razonables. Antes la velocidad y el precio eran factores que podían echar atrás. Actualmente, en cuanto a velocidad, los fabricantes dan cifras de entre 6 y 20 metros cuadrados por hora a 600 ppp. Y respecto al precio, algunos fabricantes ya lo han reducido bastante y hay modelos, capaces de imprimir a 2.880 puntos por pulgada hasta un ancho algo superior a los 60 cm., por unos 3.500 €, o sea que por el precio de una buena ampliadora de gran formato un estudio fotográfico puede contar con una impresora que sea el eje de un laboratorio digital. En fin, habrá que ir encargándolo para el próximo Papá Noel que pase cerca.

Manuel Santos "

Giclée

Arvon Wellen / Copyright Arvon Wellen 2001

El arte digital ha contribuido sustancialmente en el arte de la última década,
particularmente en América. Esto puede ser a través del uso sofisticado del
vídeo digital o a través de los muy simples medios para crear arte usando la
fotocopiadora. El "arte visión", como se le denomina, se ha hecho popular en
el mundo y muchos artistas españoles, como Pere Noguera, usan fotocopias
en su trabajo. [Pere Noguera b. La Bisbal d'Empordà Girona 1941]
El proceso reprográfico provoca temas tanto éticos como estéticos cuando
pueden realizarse copias tan fácilmente y con precisión. La autenticidad es
un tema importante, tanto si tiene que ver con el billete de banco como si
tiene que ver con el trabajo del arte. Noguera y otros artistas usan medios
reprográficos para realzar temas relacionados con lo que es real. Se trata de
un acertijo visual y uno ético.
"Él analiza la transacción entre original y copia, lo único y lo múltiple, entre
la apariencia y el simulacro de las cosas …"] (1)
Otra pieza de equipo que se ha desarrollado en la era digital es la impresora
de chorro de tinta, que se conecta a ordenadores de innumerables oficinas y
fábricas. Los artistas que utilizan ordenadores han utilizado, recientemente,
la de chorro de tinta en lugar de la prensa litográfica tradicional o el proceso
de impresión por serigrafía tradicional.
La impresora Mutoh de formato ancho La impresión giclée se ha desarrollado
más rápidamente en los EE.UU. que en Europa. La palabra giclée es una
palabra francesa que significa pulverización, describiéndose con ello la forma
en que se pulveriza la tinta de las impresoras de chorro de tinta en el papel.
Jack Duganne la usó por primera vez como impresión digital en 1991 y fue
adoptado por aquellos impresores de las artes y artistas de América que
trabajaban con la impresora de formato ancho Iris en los años noventa.
La historia cuenta que todo empezó en el año 1990, en Venice Beach,
California, donde el músico Graham Nash (el "Nash" del grupo californiano
Crosby, Stills, Nash & Young") empezó a experimentar con métodos de
impresión y mejora de sus imágenes en blanco y negro en el ordenador.
Después de un año o algo más de experimentos, Nash descubrió la
impresora para pruebas gráficas, la Iris 3047, pero no quedó satisfecho con
la calidad que se conseguía en los papeles normales de impresión. De
manera que él y su socio R. Mac Holbert modificaron la impresora y su
software a fin de que la máquina imprimiera en diferentes papeles y
ofreciera un resultado más aceptable. Depués de muchos experimentos,
consiguieron crear la primera impresión "giclée".
No todas las impresiones digitales son impresiones giclée. Este tipo de
impresora de chorro de tinta se usaba, y todavía se usa, muy ampliamente
en la industria de la impresión a fin de comprobar las ilustraciones antes de
ser imprimidas mediante litografía. Esto quiere decir que el diseñador y el
impresor pueden juzgar la calidad de la impresión acabada antes de
empezar el proceso caro de impresión.
Sin embargo, en un principio, la tinta que se usaba no era para documentos;
se podía descolorir rápidamente porque sólo se requería para papeles
desechables. Este proceso no estaba diseñado para el impresor o el
fotógrafo, de manera que los fabricantes no tuvieron en cuenta el hecho de
que la impresión debería mostrarse o guardarse en un archivo de un museo
o galería. Este problema más difícil, allí donde las condiciones de
representación eran muy importantes, tanto bajo la luz del día como bajo
focos, no podía solucionarse con la tinta que se producía en esas fechas.
En 1997 Iris introdujo las tintas Equipoise y poco después Lyson produjo una
tinta para documentos para la impresora Iris. Esto estableció los modelos
para otros fabricantes. La industria trató de establecer que sólo las
impresiones producidas con las tintas para documentos e impresas en
papeles de calidad superior pudieran ser consideradas giclée.
El papel es parte importante de la producción de la impresión giclée como
también lo tiene en la producción de grabado, impresión tipográfica,
litografía o serigrafía. Después de muchos experimentos, se descubrió que
estas tintas duran mucho más cuando se imprimían en papeles de calidad
hechos de algodón puro. Conforme los fabricantes de tintas seguían
mejorando sus productos, también se consiguieron mejorar en la producción
de los medios. Por ejemplo, muchos fabricantes de impresoras de chorro de
tinta recomiendan Hahnemühle, que es un papel de calidad especialmente
revestido. Sin embargo, los papeles no revestidos para acuarelas e
impresión siguen ofreciendo una muy buena calidad de impresión y duración
de la misma.
Se ha escrito mucho sobre el problema original de las tintas poco sólidas
para impresoras de chorro de tinta, pero esto ahora no debería ser ya un
problema, especialmente cuando estas tintas se comprueban mediante la
prueba de "lana azul", que se utiliza universalmente para comprobar los
tintes y pinturas para la industria. También debería recordarse que existe un
problema más general a la hora de guardar información o mantener el arte
para futuras generaciones. Por ejemplo, el papel utilizado en libros tiene una
vida media de 50 años, mientras que el papel de gran calidad tiene una vida
media de 500 años. La mayoría de tintas para chorro de tinta con base de
pigmento y algunas con base de tinte han sido comprobadas en condiciones
que colocan la impresión en condiciones de representación. En estas
condiciones de prueba, la mayoría de estas tintas no mostrarán ninguna
señal de descolorimiento entre unos 50 y 200 años. Dado que la mayoría de
las impresiones no se mostrarán en condiciones de representación sino que
se archivarán en cajones oscuros, uno debería poder llegar a la conclusión
de que estas impresiones sobrevivirán a muchas otras formas de
almacenamiento de datos y durarán el mismo tiempo que dure el papel, el
cual tiene una vida media de 500 años.
Una vez establecido el sistema, una gran expansión de la "impresión de
calidad" tuvo lugar en los EE.UU. Uso el término "impresión de calidad"
porque no toda la impresión giclée podría considerarse como impresión.
El problema con las tintas poco sólidas ha sido resuelto en la mayoría de los
casos, pero no en todos ellos. Pero la rápida expansión de la impresión nos
presenta otro problema. Los procesos digitales permiten que las impresoras
produzcan copias muy exactas de originales y los resultados pueden
dificultar el distinguir entre el original y la copia.
El deseo de realizar copias de obras de arte no es un concepto moderno. Los
romanos tenían un sistema muy efectivo para copiar las esculturas griegas
y, los impresores del siglo XVIII, usando procesos de acuatinta y mediatinta,
realizaron copias muy buenas de óleos y acuarelas. Su idea es hacer copias
de un original. Uno debe tener mucho cuidado al hacer definiciones sobre lo
que es o lo que no es arte, pero también debe tener mucho cuidado en
distinguir arte de los productos de un proceso reprográfico cuando se utiliza
meramente para hacer copias.
La impresión debería ser un método que utiliza un proceso, tanto si es
litografía como digital, a fin de producir una edición limitada de impresiones
idénticas que existen como obras originales por derecho propio. No
deberíamos negar la importancia de formas de arte tales como el "arte
visión", pero naturalmente existe la necesidad de distinguir entre un original
y una copia que pretende ser un original.
(1) Eugeni Bonet (intro.): arte visión: una historia del arte electrónica en
España MEDAD 2000
(2) Carles Ameller: Pràctiques artistiques amb els mèdia electronics; Papers
D'Art, Fundació ESPAIS d'Art Contemporani, 2n semestre 1999 © Arvon
Wellen / Copyright Arvon Wellen 2001"

Arvon Wellen / Copyright Arvon Wellen 2001

Trasnsferencias

José R. Alcalá

La creación del Museo Internacional de Electrografía de Cuenca en Mayo de 1990, supone el punto de partida de una serie de investigaciones visuales en torno a la evolución y desarrollo de técnicas y procedimientos que supongan aplicaciones efectivas de las posibilidades de estas tecnologías sobre el campo de la creación plástica en todos sus formatos y soportes: pintura, escultura, instalaciones,fotografía, vídeocreaciones, etc.

Con la puesta en marcha, en 1991, del Programa de Becas para Artistas e
Investigadores, el Centro de Investigaciones de la Imagen del M.I.D.E. ha podido recopilar
y completar las experiencias individuales que los artistas e investigadores que han
pasado por el Taller han ido descubriendo, elaborando y perfeccionando.
Siguiendo las indicaciones de un numeroso grupo de artistas, educadores y
profesionales de la imagen en el sentido de que el M.I.D.E. pudiese difundir este tipo de
investigaciones, que tan necesarias como útiles están resultando dentro del contexto
de la praxis artística actual, hemos creído oportuno sacar a la luz, de forma urgente -y
por tanto provisional-, el resumen correspondiente al conjunto de experiencias desarrolladas
en un aspecto tan específico como el de los procesos de transferencias de las
imágenes obtenidas electrográficamente sobre cualquier soporte bidimensional o
tridimensional.
Por ello, queremos expresar públicamente nuestro agradecimiento, general y
particular, a todos los artistas e investigadores que han trabajado junto a nosotros.
Asimismo, queremos agradecer de manera especial a cuantos alumnos del segundo y
tercer ciclo del programa de la asignatura Nuevas Técnicas de Generación, Reproducción
y Estampación de Imágenes de la Facultad de Bellas Artes de Cuenca de esta
universidad han trabajado junto al personal del C.I.D.I. en el desarrollo de algunos de
los procesos y aplicaciones que se detallan a continuación. Las fluidas y constantes
relaciones que esta facultad mantiene con los proyectos de investigación que se llevan
a cabo en el C.I.D.I. permiten a éste disfrutar constantemente de su potencial talento
creador e investigador.
Es nuestra intención publicar en un futuro inmediato el resto de las investigaciones
del que la presente edición formará parte capitular.
Confiamos que la utilidad de este breve manual compilador justifique una vez el
espíritu de servicio público y dedicación hacia el colectivo artístico y creador que siempre
ha caracterizado los objetivos del Museo Internacional de Electrografía y a su Centro
de Investigaciones de la Imagen de la Universidad de Castilla-La Mancha.
José R. Alcalá Mellado
Director
INTRODUCCION
LA ELECTROGRAFIA COMO REFERENTE;
COMO BOCETO
Es innegable la validez de la fotocopia como factor tecnológico en un proceso
creativo, así como es innegable la validez de la fotocopia, de la copia en sí misma,
como resultado u objeto del quehacer artístico. También creo que puede ser de interés
la concepción de la copia como boceto, o mejor expresado sería decir referente, porque
el término boceto tiene quizá connotaciones formalistas que no definen todo el campo
referencial, podríamos concebir el boceto como una de las varias formas de ser referente.
Tratamos de plantear la posibilidad de que la copia no sea sólo el punto
final, sino que en algunas ocasiones pueda ser el eslabón de apoyo o combinación con
otros tipos de planteamientos, o bien, sea objeto de algunas praxis tangenciales.
Concretando desde la consideración de la copia como tal, es de-cir, como
objeto con entidad física,, se podrían establecer varios grupos en los que la copia es
punto de referencia
1.-Correspondería a la utilización de la copia, como imagen y soporte, susceptibles
ambos de modificación a base de intervenir encima de ella, básicamente con los
recursos del dibujo y la pintura.
2.-Es la que considera al toner como factor de modificación sin actuar con
otras materias propia del dibujo o la pintura que se añadan a la copia. Esta opción
trabaja la imagen de la copia a través de disolventes del toner.
3.-En cuanto al soporte de la copia, cambiando la imagen mate-rial (el toner)
desde el papel de 80 grms. a otros soportes diferentes. Esto se realiza mediante procesos,
bien sea en seco o en húmedo, bien sea con calor o con disolventes. El Transfer
se usa para cambiar la imagen a un soporte final distinto o bien para cambiarla a un
soporte intermedio (temporal) que de lugar a trabajar la electrografía en otros medios
técnicos.
La imagen puede ser cambiada como soportes intermedios o tem-porales, a la
piedra para ir hacia la litografía, el metal para ir hacia el grabado calcográfico, a la
madera para la xilografía y a otra multitud de soportes que, por la entidad propia del
material, nos de entrada a concepciones escultóricas (volumétricas o espaciales).
También puede transferirse al lienzo o a un papel para mayor adecuación a
los problemas estricta-mente pictóricos o de dibujo.
Una subdivisión de este grupo de derivaciones que tiene en cuenta el
soporte, es aquella que nace de la copia en acetato (soporte transparente) y que da vía
libre a las modificaciones en el campo fotográfico, al poder servir de positivo o negativo.
Lo cual es, también aplicable a técnicas que tengan en su proceso aspectos fotográficos
como el Fotograbado, el offset, la Serigrafía, etc.
Es de mi interés resaltar que estas posibles derivaciones lo son en función
de la fisicidad de la copia, de su cualidad como objetivo físico, esto indudablemente,
no agota el campo de la copia como referente. Existen otras muchas que se basan
en cualidades de la electrografía abordadas desde otras visiones conceptuales, como
la teoría de la comunicación, la consideración de la copia como multi-media, enfoques
sociológicos, participativos, enfoques de acciones tipo performances, etc.
Jesús Pastor Bravo
TECNICAS Y PROCEDIMIENTOS
DE TRANSFERENCIAS DE IMAGENES
ESTAMPADAS ELECTROGRAFICAMENTE SOBRE OTROS SOPORTES
MEDIANTE AGENTES DISOLVENTES
Una de las aspiraciones de los creadores contemporáneos respec-to a las
imágenes realizadas a partir de tratamientos electromecánicos consiste en la posibilidad
de trasladar sus resultados gráficos -generalmente basados en innovaciones
icónicas- sobre una gran variedad de soportes.
Cuando se generan imágenes a través del ordenador, o con copia-doras/
impresoras, éstas suelen ofrecer un limitadísimo abanico de soportes de impresión, por
lo que surge generalmente la necesidad de transferir las imágenes obtenidas sobre
otros soportes de mayores dimensiones o cuya superficie definimos como más “nobles”,
dado que una de las limitaciones más importantes que estos procedimientos
tienen en la actualidad es la poca entidad de sus soportes (en la mayoría de los casos
papel) y lo reducido de sus formatos (con frecuencia inferiores al Din A3).
TRANSFERENCIAS SOBRE MADERA
Y CUBRIMIENTOS DE BARNIZ
Uno de los factores importantes a tener en cuenta en este tipo de trabajos
son las características del soporte donde se va a realizar la transferencia (en este caso
las de la madera). Las maderas porosas son las que mejor aceptan las transferencias
ya que el toner penetra en ellas a medida que es absorbido el líquido transferidor.
Podemos decir que esta característica facilita enormemente el trabajo a la hora de
transferir ya que, aun siendo aceptable casi todo tipo de maderas, las calidades en la
nitidez de la imagen y su capacidad absorbente están directamente relacionadas con el
tipo de soporte.
Tras un proceso de experimentación, se han clasificado de manera
general los distintos soportes de madera, siendo posible muchos subgrupos dentro
de esta generalización:
-Maderas de pino, chopo, etc. Buena aceptación de las transferen-
cias,mejor cuanto más porosa.
-Contrachapado: este puede tener Buena aceptación buscando siempre
el forrado superior (sobre el que maderas sin nudos ni resinas en las
transferimos) con diferentes que nopenetraría el líquido transfemaderas
-teka ukola, etc.-. ridor.
-Aglomerado Resultados no demasiado aceptables,
ya que está formado por una pasta de
madera aglutinada con cola y ésta no
es absorbente.
-Corcho Buena aceptación.
El segundo factor a tener en cuenta para la realización de una transferencia
es el vehículo disolvente utilizado para separar el toner del papel y llevarlo a la madera.
Existen en el mercado infinidad de productos para arrancar disol-ver o modificar
pinturas; dada su función, éstos contienen los agentes adecuados para actuar
sobre el toner que ha sido llevado al papel mediante la aplicación de calor (que “disuelve”
el toner) y presión (para que éste quede nuevamente fijado) por tanto, no existe
ninguna capa de protección sobre el toner que pudiera necesitar un tratamiento especial
para su disolución, como puede ocurrir con los fijativos de silicona utilizado en las
fotocopias en color.
Los productos que han dado un mejor resultado en estos trabajos son:
-Disolvente Universal (Urkisol 300, entre otras marcas probadas, da muy buenos
resultados)
-Gel decapante quitapinturas (Titán, Bruguer, u otros)
-Dipistol sintético-graso
-Aguarrás (esencia de trementina)
-Alcohol
Los tres primeros citados resuelven de una manera óptima la transferencia,
(especialmente el Urkisol 300), aunque el gel decapante quitapinturas requiere
un mayor cuidado en su manejo. Los dos últimos citados producen también algún
efecto, aunque menos intenso, dejando sólo una huella de la imagen a transferir, ya
que disuelven una menor parte de toner.
Una vez seleccionado el material que se va a utilizar, debemos realizar con la
mayor precisión posible el trabajo de transferencia, ya que dependiendo de los factores
que ahora veremos los resultados pueden resultar infinitamente variables.
Se debe situar la madera en un lugar horizontal en el que quede bien
firme, ya que si se tambalea no podremos sujetar el papel sobre ella; si la pusiésemos
en posición vertical en el momento de aplicar el líquido este chorrearía.
Una cuestión a tener en cuenta en el momento en que se coloca el soporte
que contiene la imagen sobre la madera, es la cantidad de toner contenido en aquella,
ya que de ello -entre otras cosas- dependerá la mayor o menor nitidez de la imagen
una vez transferida; Así, la fotocopia que vayamos a usar debería tener la mayor cantidad
de toner posible (sin llegar a la indefinición por ennegrecimiento de las zonas que
debieron ser blancas).
Una vez situada la madera, se debe colocar sobre ella la fotocopia con la
imagen a transferir encarada hacia ella y sujetarla firmemente para que no se mueva,
una vez realizado esto tenemos diversas posibilidades en cuanto a utensilios para
esparcir el líquido: brochas, rodillos, etc..., pero si lo que deseamos es que la imagen
no sea modificada en exceso por el líquido, lo más adecuado será utilizar una muñequilla
hecha con un paño que no destiña y que no sea excesivamente duro; ya que las
brochas o los rodillos utilizan demasiado líquido a la hora de aplicarlo y nos produce
efectos de aguada e incluso llega a emborronar la imagen si es excesivo.
Teniendo pues, la madera, la muñequilla impregnada en el líqui-do
transferidor y la fotocopia sobre el lugar donde va a ser transferida, frotamos sobre ésta
con la muñequilla (nunca en exceso para no romper el papel), de forma uniforme y sin
que se mueva, impregnando toda la superficie. Una vez hecho esto, levantamos el
papel de la madera y en ella se encontrará la imagen. Es posible que las primeras
veces no calculemos el líquido justo para transferir, por ello es aconsejable hacer unas
pequeñas pruebas y adaptarlo. Podemos comprobar en medio del proceso como aparece
el resultado levantando una esquina, siempre que no movamos el papel del lugar
en el que se colocó desde un principio, por si hubiese que insistir de nuevo
El resultado siempre conservará las betas, arrugas, nudos y otros detalles
de la madera, pudiendo incluir nuestras propias intervenciones en trabajos que lo requieran.
Podemos también modificar o retocar el trabajo ya hecho con lápices, ceras,
pinturas, tintes o cualquier tipo de material con el que sea posible trabajar en la madera.
Si el retocado de la imagen transferida se hace con la intención de disimular algún
tipo de defecto en la imagen existente, es conveniente utilizar lápices de colores (o
negro) supergrasos que permiten ser empleados sobre cualquier superficie (la marca
Stabilo comercializa unos muy adecuados). Estos lápices se mimetizan
aceptablemente con las manchas del toner (debido a su similar composición
pigmentaria).
Otra posibilidad aceptable dentro de este tipo de transferencias es trabajar
sobre barnices. El proceso a seguir es similar al anteriormente citado, con una pequeña
variación: debido a que el barniz es un material que puede ser modificado por
los disolventes, debemos aplicar menor cantidad de líquido transferidor, únicamente la
proporción justa para reblandecer el toner sin alterar el barniz, por ello pondremos
especial atención a la hora de frotar sin presionar sobre la misma zona con insistencia
ya que, de lo contrario, el disolvente ablandaría el barniz y este se levantaría al despegar
la fotocopia de la madera.
Las transferencias sobre barniz son posibles en todas las marcas existentes
en el mercado (Titan, Bruguer, etc.) ; esto en cuanto a lo que se refiere a los
barnices cuya aplicación realizamos nosotros mismos sobre la madera, ya que en
tablas barnizadas anteriormente de manera industrial, los barnices (Barpimo, Otaduy,
etc.) son más resistentes y homogéneos, traduciéndose esto en una mayor facilidad de
conseguir un óptimo resultado.
Los barnices tinte nos permiten trabajar sobre el color de la ma-dera
pudiendo realizar incluso dibujos o manchas sobre ella, que servirán luego de base a
nuestras transferencias.
Una vez obtenidas, las transferencias suelen estar generalmente bien
adheridas a un soporte, pero para una mayor protección podemos aplicar sobre ellas
algún barniz de acabado, que no altera la apariencia estética de la obra, pero sí ofrece
una película que la resguarda de factores externos.
Dentro de la utilización de barnices se puede incluir otra posibilidad que
hemos denominado “obtención de negativos”.
Teniendo la fotocopia con la imagen que deseamos transferir, barnizamos la
parte de ella por donde se encuentra la imagen con barniz -directamente del bote- sin
presionar demasiado con la brocha al extenderlo, de esta manera si miramos al revés
de la hoja podremos observar que la parte donde se encuentra el toner hace de aislante
y no deja impregnar el papel de barniz, así la imagen queda transformada en lo que
podríamos denominar un “negativo” si la miramos por la parte posterior del papel.
Una vez obtenido esto, el trabajo puede ser terminado poniendo un soporte de
madera en el que pegando la hoja obtendríamos una forma más “sólida” de mostrar lo
que está contenido en el papel.
Otro proceso similar, consiste en barnizar las hojas con un barniz tinte
que modificará su color y una vez hecho esto, fijarlas en un soporte como anteriormente
se ha descrito.
Con fotocopias en color los procesos citados no funcionan del mismo modo,
ya que estas contienen una capa de silicona que fija el toner y ello les hace actuar de
manera diferente frente a los disolventes, ya que éstos destruyen la capa de silicona y
emborronan la imagen. Por ello, para transferirlas existe una máquina especial que por
medio de calor-presión nos permite tener acceso a dicha máquina, una plancha doméstica
podría hacer sus funciones, para ello debemos planchar presionando con un ritmo
continuo la fotocopia ( con la imagen hacia el soporte) y de esta manera la imagen
quedará transferida. Un dato recomendable, que facilita el trabajo, es el realizar la
transferencia con fotocopias hechas en ese momento y sobre los llamados “papeles
transfer”, que se comercializan con diferentes modelos específicos para los cada modelo
de fotocopiadora color (Ver el apartado correspondiente).
Para transferencias de imágenes en color, si bien el proceso que se sigue
es básicamente el mismo, conviene no obstante tener en cuenta algunas consideraciones
previas. Como ya se ha comentado en otros apartados, el proceso de fijación de
las copiadoras color se realiza mediante el aporte de una fina película de silicona líquida
que seca casi-instantáneamente. Esto nos obliga, cuando utilicemos los agentes
transferidores, ha deshacer previamente dicha película protectora. El gel decapante -ya
mencionado- nos ha resultado el disolvente más efectivo para este tipo de fotocopias.
Para utilizarlo correctamente debe aplicarse mediante brocha o pincel una fina capa del
mismo a la madera (nuevo soporte de la transferencia). De esta forma, la película de
silicona entra en contacto con el disolvente eliminándolo, a la par que transfiere la
imagenla mediante frotamiento con la ayuda de una muñequilla.
María Jesús Alonso
TRANSFERENCIAS SOBRE MATERIALES TRANSPARENTES MOLDEABLES
El trabajo que a continuación se describe fue realizado utilizando planchas
de plástico (denominado en algunos comercios Cristal de Plástico y en otros
P.V.C. )
Si la transferencia sobre este material se realiza utilizando una plancha industrial
de calor/presión, controlando así la temperatura de transferencia para que el plástico/
receptor no se derrita, el resultado gráfico quedará impreso sobre una superficie
plana y tersa. Si por el contrario, esto no es posible, el propio calor aplicado a la placa
de PVC la deformará; hecho éste que puede ser controlado a voluntad, permitiendo así
deformaciones formales que se alejan del plano bidimensional, lo que otorga a la pieza
final un aspecto de gran expresividad plástica. Este es el caso del ejemplo que se
describe a continuación, y en el cual la artista pretendía precisamente esa deformación
parametral.
PROCESO
Primero se fotocopian sobre acetato las imágenes que se desea transferir. Es
importante tener en cuenta que los acetatos (Plásticos transparentes que son admitidos
por los rodillos de fijación de las fotocopiadoras). Pueden ser empleados en cualquier
tipo de fotocopiadora ( analógica, digital, a color, etc.), con tal de que se utilice
para cada caso el material transparente adecuado -que es aquel cuya temperatura de
fusión es superior al de la unidad de fijación con que trabaja cada fotocopiadora-.
Después, se calienta la lámina de cristal de plástico o PVC., para ello
debe utilizarse una fuente de calor que no produzca llama. El plástico debe sujetarse
sin que se pose sobre la fuente de calor (unos extensores, aplicados a cada extrema
de la placa, pueden resultar los utensilios más adecuados para su colocación sobre la
fuente de calor). Cuando la placa presente un estado maleable deberá apartarse de la
fuente de calor.
Durante el estado de maleabilidad pueden efectuarse distorsiones sobre
su estructura. Así, con el plástico aún caliente, ponemos en contacto con éste el
acetato que contiene la fotocopia con la imagen original que se desea transferir. El
acetato debe estar en contacto con la placa de cristal de plástico por la parte que contiene
el toner de la fotocopia. Una vez en contacto, deben someterse ambos materiales
a un proceso de fricción que terminará cuando todo el toner haya quedado completamente
adherido sobre la placa de cristal de plástico. Este momento puede determinarse
cuando se observe un ennegrecimiento (o aumento de la densidad de coloración del
pigmento del toner) de la imagen que se está transfiriendo.
Llegados a este punto, se retira el acetato del cristal de plástico. Este
proceso debe realizarse con mucho cuidado, asegurándose de que todo el toner va
quedándose en la placa de cristal de vidrio. Si se observan partes que no se transfieren,
debe volver a colocarse nuevamente la placa y el acetato (todo junto) sobre la
fuente de calor y friccionar de nuevo.
Una vez realizada la transferencia puede volver a colocarse la pla-ca (ya
conteniendo la imagen del acetato -el cual se habrá desechado-) sobre la fuente de
calor con el fin de realizar nuevas deformaciones parametrales sobre aquella. Al calentar
de nuevo la placa, se observa como el toner que ahora está adherido a ella se
ennegrece (o aumenta su densidad tonal).
Gemma García-Hijosa
TRANSFERENCIAS SOBRE MATERIALES
OPACOS MOLDEABLES *
El trabajo que a continuación se describe fue realizado utilizando soporte
plástico comercializado con la denominación de Plastoflex, material aparecido recientemente
en la industria y muy utilizado para realizar moldes de escayola en escultura.
El plastoflex es un producto sintético derivado del petróleo que
se obtiene por procesos químicos en el laboratorio. Su utilización más usual se destina
a la confección de moldes para vaciado de escayola en la escultura ya que sus principales
características son:
-Elasticidad y flexibilidad, que favorecen el desmoldeo.
-Fidelidad en la reproducción. No suele necesitar de agentes desmoldean-
tes para obtener las copias ya que no es un material poroso.
-Larga duración del material.
Se comercializa en estado sólido pero flexible y se utiliza frac-cionándolo en
pequeños trozos que, seguidamente, serán fundidos al “baño maría” de aceite (nunca
de agua para este caso, a pesar de ser esta la solución correcta para los demás) en un
recipiente de aluminio. Así, el plastoflex se va fundiendo (su temperatura de fusión es
del orden de los 130ºC., aproximadamente. Cuando el material se encuentra en estado
líquido, se vierte aun caliente sobre el modelo deseado, al que se le habrá aplicado
previamente una serie de capas muy finas de desmoldeante (se pueden utilizar para tal
efecto, vaselinas, o aceites). Cuando se enfría, recupera el aspecto del estado sólido.
Este material se puede recuperar y volver a utilizar repetidas veces siguiendo el proceso
anterior.
La utilización de este material permite realizar grandes planchas de material
sintético/plástico elástico de 2 o 3 milímetros de grosor que servirán de soporte para
transferencias electrográficas. estas transferencias deben realizarse a través de la
utilización de disolventes. Entre los que más se utilizan se pueden citar:
-Gasolina: Tiene el inconveniente que no permite la transferencia de una imagen
electrográfica impresa en toner fijado a papel. Además suele amarillear los soportes
sobre los que se va a realizar la transferencia.
-Nitro Dipistol (ó disolvente universal): Tiene el mismo inconveniente que el
anterior. También puede amarillear algo (aunque en menor medida que la gasolina).
-Alcohol: Muy inferior en eficacia a los dos anteriores.
-Benzol: A pesar de ser un buen agente transferidor, muy utilizado por los artistas,
posee el inconveniente que al ser utilizado sobre soportes de transferencia plásticos, la
imagen transferida suele quedar algo desdibujada (generalmente debido a la vibración
sufrida en los procesos de frotamiento a los que se somete las dos superficies que
entran en contacto) Esto no suele ocurrir cuando se utilizan soportes más absorbentes
como el papel.
-Gel decapante rápido (quitapinturas sintético): Este nuevo producto, recientemente
comercializado por varias marcas fabricantes de pinturas y productos químicos, resulta
el agente transferidor más eficaz para este tipo de soportes plásticos no absorbentes.
Al ser un producto gelatinoso (no líquido), no empapa ninguna de las dos superficies, y
así no “disuelve” la imagen original evitando el efecto de movido en la imagen transferida
(y su consiguiente deformación). Además, al ser tan potente, puede utilizarse por la
cara posterior de la imagen original (reverso de la fotocopia) permitiendo un contacto
más “seco” entre el nuevo soporte y la hoja que contiene la imagen original. De esta
forma, se evita también tener que aplicar directamente el disolvente sobre el toner, ya
que debe aplicarse desde la cara posterior de la superficie que contiene la imagen
original, friccionándose durante la transferencia con un algodón o trapo en forma de
muñequilla. Una vez aplicada una o más pasadas, se levanta cuidadosamente el papel
que contenía la fotocopia, asegurándose que se ha transferido toda la imagen sobre la
superficie de plastoflex. En caso afirmativo, se retira completamente el papel y se deja
secar la imagen transferida. Esta imagen puede ser borrada utilizando el mismo producto
(gel decapante).
De cualquier forma, la imagen transferida sobre una superficie de
plastoflex, si no es fijada posteriormente con algún producto (preferiblemente, en spray)
puede que se debilite cromáticamente con el paso del tiempo.
La elasticidad del plastoflex permitirá la deformación -por extensión- de su
superficie, con lo que la imagen puede sufrir deformaciones parametrales, con su consiguiente
valor expresivo añadido.
Gloria Fernández
CUALIDADES TRANSFERIDORAS
DE LOS AGENTES DISOLVENTES DE LAS
PINTURAS Y BARNICES SINTETICOS
Aprovechando la capacidad de transferencia de los agentes disolventes que
contienen los barnices sintéticos y ciertos fijadores para materiales plásticos, se pueden
emplear éstos como bases para transferir sobre ellos (o sobre las superficies sobre
las que se han aplicado) imágenes realizadas con tintas/toner.
La única condición necesaria, es que las imágenes que vayan a ser transferidas
estén fotocopiadas -en toner- sobre acetatos; ya que estos materiales plásticos no
permiten la incrustación de los pigmentos/toner en su estructura fibrial y de esta manera
resulta sencillo -por simples procesos de fricción- trasladar sus imágenes a las nuevas
superficies. Los esmaltes sintéticos pueden aplicarse sobre la nueva superficie a
transferir o bien directamente sobre la imagen que va a ser transferida. Los sprays
fijadores -que son utilizados normalmente para fijar composiciones realizadas con
carboncillos, etc..- deben ser aplicados necesariamente sobre la propia imagen fotocopiada
sobre el acetato y que será transferida a un nuevo soporte.
Maite Perea / Javier Ariza
TECNICAS Y PROCEDIMIENTOS
DE TRANSFERENCIA DE IMAGENES
ESTAMPADAS ELECTROGRAFICAMENTE SOBRE OTROS SOPORTES MEDIANTE
LA APLICACION DE CALOR/PRESION
Una de las formas más comúnmente utilizadas para transferir imágenes
impresas electrográficamente desde los mismos orígenes comerciales de las
fotocopiadoras ha sido mediante sistemas de aplicación de calor presión sobre la fotocopia
que contiene la imagen, una vez puesta en contacto con la superficie donde se
desea transferir. El toner es un compuesto termoplástico que suele llevar adherido a su
núcleo de materias pigmentarias resinas y otros polímeros plásticos, que actúan como
agentes adhesivos cuando los rodillos de la unidad de fijación de la copiadora le aplican
el calor/presión adecuado. Aprovechando esta característica, nos permite volver a
disolver -mediante la aplicación de calor- esas resinas, para fijarlas ahora sobre el
nuevo soporte deseado -una vez les aplicamos presión en el momento que entran en
contacto ambas superficies.
El mejor sistema sería, por tanto, conseguir que la fotocopia saliese de la
máquina sin haber actuado la fase de fijación de la máquina sobre la misma. Desgraciadamente,
no resulta una posibilidad demasiado asequible, a parte de que muchas
máquinas no permiten la anulación parcial de esta fase en concreto. También hay que
destacar que con la incorporación al mercado de las fotocopiadoras digitales a todo
color (por cuatricromía) se consiguen mejores resultados siguiendo estos procesos ya
que su unidad de fijación no actúa por calor presión, sino que aplica a la superficie de
la fotocopia una fina película de silicona líquida (de secado cuasi-instantáneo), lo que
hace que si derretimos por calor ésta, la imagen quedará liberada y apta para su transferencia
al nuevo soporte elegido.
TRANSFERENCIAS A OTROS SOPORTES MEDIANTE “PAPELES TRANSFER”
La posibilidad de no utilización de agentes disolventes para la trasferencia de
imágenes sobre otros soportes, incluso sin tener que hacer uso de la incómoda -y a
veces imposible- eliminación de la acción de la unidad de fijación de las máquinas
electrográficas, pasa invariablemente por la utilización de unos papeles especiales
como soporte de la impresión. Estos papeles, denominados comúnmente “papeles
transfer” suelen llevar una fina película a base de siliconas o parafinas sobre los que se
fotocopiará la imagen que se desea transferir y que harán la función de agentes transportadores
de la imagen al nuevo soporte cuando se le aplique una combinación de
calor/presión. Esta aplicación puede realizarse bien por medios manuales (utilizando,
por ejemplo, una plancha de ropa muy caliente, aunque sólo es recomendable para
transferir superficies de reducidas dimensiones) o bien por medios mecánicos o industriales
(mediante “sandwicheras” empleadas en la industria textil o mediante máquinas
de presión construidas especialmente para tal efecto por la industria y denominadas
comercialmente “planchas de transferencia térmica”).
Debido a que las fotocopiadoras a todo color utilizan la aplicación de una
delgada película de silicona líquida como medio de fijación del proceso de estampación
cuatricrómica electrográfica, se convierten el el mejor medio a emplear para el desarrollo
de este proceso de transferencia. Además hay que añadir que la industria fabrica
una gran variedad de papeles de trasferencia que se adaptan a diversos usos (p.e.,
siliconados especiales para materiales porosos, de efecto final brillante, etc.). Estos
suelen servirse normalmente en los dos formatos estandar de reprografía: Din A4 y Din
A3.
Como todos los procesos de transferencia tienen la característica de
invertir la imagen (en modo especular) al ser fijada en el nuevo soporte, resulta muy
cómoda la utilización de la función “inversión especular” de la imagen que suelen ofrecer
las fotocopiadoras color; de este modo nos aseguramos el retorno de la imagen a
su disposición inicial.
PROCESO
Fotocopiar la imagen que se quiere transferir, designando previamente el área y
activando la función especular (“Modo Espejo”). Colocar el papel de transferencia en la
bandeja de la copiadora (en lugar del papel convencional de copiado) con la cara brillante
para abajo (esto es, asegurándose que la tinta/toner de la copia va a ser depositada
sobre la cara que contiene la película de silicona (o parafina) del papel transfer.
Una vez obtenida la fotocopia sobre este soporte, es conveniente eliminar
las zonas del papel transfer que no contengan imagen (o que contengan aquellas partes
de la imagen que no se desee transferir).
El papel transfer se coloca con la cara impresa encarada contra la superficie
del soporte sobre el que se desea realizar la transferencia y ambos son colocados
en la mantilla de la plancha térmica.
Posteriormente se ajusta la temperatura, la presión y el tiempo en la
plancha (estos datos variarán en función de la marca o tipo de papel transfer y de la
calidad -grosor, tipo de superficie, etc.- del soporte elegido para la transferencia). Es
por ello recomendable realizar algunas pruebas previas sobre los mismos soportes y
papeles transfer que se van a utilizar para ajustar correctamente la temperatura, presión
y tiempo de la transferencia (la asignación incorrecta de alguna de estas variables
suele ocasionar una transferencia defectuosa).
Tras el proceso de calor/presión, y una vez retirado el “sandwich” de la
plancha térmica, se procede a retirar el soporte posterior del papel transfer que ha
quedado adherido a la copia. Esta acción se debe realizar siempre en caliente y de
forma rápida y sin titubeos. Podemos comprobar que el proceso se ha efectuado correctamente
levantando previamente una pequeña porción de papel transfer de una de
las esquinas, pero no resulta aconsejable por cuanto suele quedar la marca del despegado
inicial. Si la operación se ha efectuado con precisión, la película de silicona del
papel transfer sobre la que se había fotocopiado la imagen original se habrá despegado
de éste en su totalidad, quedando ahora adherida a la superficie del nuevo soporte
elegido y habiéndose llevado consigo la imagen copiada.
DATOS Y CONCLUSIONES
DE PRUEBAS REALIZADAS SOBRE DISTINTOS MATERIALES
Las siguientes pruebas de transferencias por calor-presión han sido
realizadas en una plancha térmica neumática modelo PT 10. Para las copias en el
papel transfer fueron utilizados dos modelos de copiadoras láser color: CLC 500 y CLC
200. Tras la realización de diversas pruebas en un mismo material se concretaron estos
datos:
MATERIAL: Algodón PAPEL TRANSFER: Copyfantasy
TEMPERATURA: 195° TIEMPO DE EXPOSICION: 12"
PRESION: 5 kg/cm
MATERIAL: Loneta PAPEL TRANSFER: Copyfantasy
TEMPERATURA: 195° TIEMPO DE EXPOSICION: 12"
PRESION: 6 kg/cm
* MATERIAL: Loneta PAPEL TRANSFER: Magic Touch
TEMPERATURA: 240° TIEMPO DE EXPOSICION: 20"
PRESION: 7 kg/cm
* Es conveniente, en este caso, esperar unos segundos antes de
retirar la parte posterior del papel transfer. Debido a las altas
temperaturas utilizadas para transferir con este tipo de papel,
si se retirara inmediatamente despues de ser extraido de la
plancha, la fijación de la transferencia podría ser defectuosa.
MATERIAL: Tela sintética PAPEL TRANSFER: Copyfantasy
TEMPERATURA: 195° TIEMPO DE EXPOSICION: 12"
PRESION: 5 kg/cm
MATERIAL: Arpillera PAPEL TRANSFER: Copyfantasy
TEMPERATURA: 195° TIEMPO DE EXPOSICION: 16"
PRESION: 7 kg/cm
MATERIAL: Punto sintético PAPEL TRANSFER: Copyfantasy
TEMPERATURA: 195° TIEMPO DE EXPOSICION: 10"
PRESION: 5 kg/cm
* MATERIAL: Punto sintético PAPEL TRANSFER: MagicTouch
TEMPERATURA: 195° TIEMPO DE EXPOSICION: 40"
PRESION: 5 kg/cm
* La fijación de la transferencia es perfecta, pero el material se
quema alrededor de esta, debido a que no soporta el calor de una
exposición tan prolongada.
MATERIAL: Papel tisú PAPEL TRANSFER: Copyfantasy
TEMPERATURA: 194° TIEMPO DE EXPOSICION: 5"
PRESION: 5 kg/cm
MATERIAL: Tablex PAPEL TRANSFER: Copyfantasy
TEMPERATURA: 195° TIEMPO DE EXPOSICION: 15"
PRESION: 7 kg/cm
* MATERIAL: Plexi-glass PAPEL TRANSFER: Copyfantasy
TEMPERATURA: 195° TIEMPO DE EXPOSICION: 5"
PRESION: 5 kg/cm
* Este material tiende a curvarse por el calor, por lo cual la fija-
ción en formatos grandes presenta problemas.
MATERIAL: Metacrilato PAPEL TRANSFER: Perfect Transfer
TEMPERATURA: 175° TIEMPO DE EXPOSICION: 15"
PRESION: 5 kg/cm
CONCLUSIONES DE LAS PRUEBAS REALIZADAS
EN PAPELES VARIOS*
DATOS GENERALES: PAPEL TRANSFER: Copyfantasy
TEMPERATURA: 195°
TIEMPO: entre 10 y 12"
PRESION: 5 kg/cm
*OBSERVACIONES:
- En los papeles con demasiada cola la fijacióin de la transferencia presenta imperfecciones
(couché, cierto tipo de cartulinas y cartones, papel elefante)
- En los papeles que tienen una mayor porosidad, la fijación es perfecta (papel de
acuarela, papel Guarro)
- Papeles como acetatos, vegetales y similares no soportan la alta temperatura, y por
tanto se deforman y hay una mala fijación.
- Los papeles y cartones de alto gramaje tienden a curvarse con el calor.
- En los papeles estucados se forman bolsas de aire debido a las altas temperaturas.
NOTA: Es conveniente especificar, que todos los datos anteriores referentes
a la temperatura pueden sufrir variaciones por dos motivos:
- En las planchas térmicas la temperatura es oscilante, manteniendo como referencia
los grados que se marcan en el contador.
- Si la plancha térmica permanece durante mucho tiempo encendida las temperaturas
tienden a ser superiores a las indicadas en el contador.
REALIZACION DE MULTIPAGINAS
POR TRANSFERENCIAS CALOR-PRESION
El tamaño máximo del papel transfer es el A3. Si se desea realizar una
transferencia de mayores dimensiones se ha de recurrir al modo multipágina de la
copiadora, es decir ampliar la imagen con el zoom adecuado al realizarse las copias en
el papel transfer, obteniendo como resultado la imagen fragmentada.
Al realizar la transferencia se han de tener en cuenta ciertos puntos:
- En cada copia es conveniente eliminar la parte sin toner; la imagen ha de sangrar
porque si se superponen, al no ser totalmente opaca la imagen sobre la película de
silicona, queda esa parte en otro tono. Por el mismo motivo, es conveniente ajustar
perfectamente los distintos fragmentos aunque ya se hayan cortado a sangre.
- Al realizar las transferencias, para evitar el contacto con la placa de calor de la parte
que ya ha sido transferida, es necesario aislar el trabajo ya realizado. Para ello son
útiles las partes posteriores de los papeles que ya se han transferido, pero siempre se
han de colocar con la parte de la que se ha eliminado la imagen sobre los fragmentos
transferidos. De este modo las transferencias realizadas con anterioridad no soportan
directamente el calor de la placa, evitando posibles alteraciones en su fijación.
María José Sáez
TRANSFERENCIA POR CALOR -PRESION: OMNICROM
Como OMNICROM se conocen las películas de color transferible
patentadas por ESSELTE LETRASET Ltd. El proceso de transferencia es más bien
sencillo cuando no se trata de conseguir efectos espectaculares. El proceso consiste
en utilizar una imagen recien fotocopiada u obtenida por medio de impresora láser
sobre un papel y transferir -únicamente donde hay tóner- la película de color. Para
realizar la transferencia y obtener los mejores resultados. es necesaria la máquina
Omnicrom -una especie de plancha en forma de rodillo giratorio- .
SOPORTE
Sólo se puede utilizar papel o cartón fino para que circule bien por la ranura
de la máquina. El uso de materiales rígidos o metálicos queda descartado por el peligro
que encierran para la máquina, además que presentan serios problemas para ser
introducidos en ella.
TONER
Cualquier toner de cualquier color cuya fijación no haya sido por medio de
silicona, ya que ésta al volver a pasar por un rodillo de calor corre el riesgo de fundirse
y manchar la imagen y el interior de la máquina.
Volviendo a pasar el papel con el color transferido -habiendo dejado zonas de toner sin
cubrir- por la máquina Omnicrom y protegiéndolo por un CARRIER FILM (una especie
de funda de celofan) el tóner vuelve a fundir pasando de ser mate a brillante.
IMPRESORA
Puede ser cualquier fotocopiadora analógica, copiadora digital monocroma o
impresora láser en las que la fijación se produzca por medio de rodillo calor-presión;
por tanto quedan descartadas las copiadoras digitales en color con fijación por silicona
y las de inyección de tinta, ya que ésta carece de adherente para el Omnicrom.
IMAGEN
Se debe elegir una imagen que tenga la proporción adecuada de blanco y negro (o
cualquier color de tóner), esto es, que la imagen no sea muy oscura ya que puede
ocurrir que el Omnicrom se transfiera totalmente en forma de pastillas de color planas y
sin graduación, eliminando la percepción de la imagen anteriormente elegida.
COLOR
Las películas transferibles se encuentran en el mercado en toda la gama de
colores PANTONE. Así mismo cada uno elegirá el color del soporte que desee y que
mejor se adapte a sus necesidades.
Guillermo Navarro
TRANSFERENCIAS SOBRE PLANCHAS PARA LA REALIZACION DE GRABADOS
CALCOGRAFICOS
El proceso que a continuación voy a explicar tiene como resulta-do el
que la imagen electrográfica de origen pueda ser resuelta en grabado calcográfico al
100% de fidelidad, en un primer caso, con lo cual convertimos la electrografía en estampa,
pero con las diferencias que puedan corresponder a un cambio de soporte, (de
papel normal al papel de grabado) y a un cambio en la impresión que tiene como resultado
una variación en la forma de constituirse la imagen sobre el soporte.
Sin embargo, me centraré en un segundo caso que es aquél que toma la
imagen electrográfica como punto de referencia para modificarla a través de los recursos
propios del grabado. Debemos, entonces, tener en cuenta de qué tipo de imagen
partimos en función de la cantidad y tipos de intervención que realizaremos con ella.
Para comenzar este proceso hay que comenzar por cambiar el pa-pel de
80 gramos (que se suele utilizar normalmente en las fotocopiadoras) por uno de 100
gramos, satinado o semi-satinado, por otro papel recubierto de una homogénea capa
de silicona, éste tiene la propiedad de recibir la imagen con igual definición que el papel
normal, aunque con algunas diferencias. La silicona está totalmente ausente de porosidad
y además, es aislante del calor. La consecuencia es que al realizar la copia y por
efecto del calor de la máquina, el toner se funde entre sí pero sin anclarse al papel
recubierto de silicona (sin poros). Y el resultado es una imagen formada portoner y
levemente adherida al soporte, que llamaremos a partir de ahora soporte temporal.
Tenemos pues, una leve película formada por granos de toner fundidos que
solo tienen una pequeña adherencia con el papel.
Otra posibilidad de las copiadoras es que se pueden fotocopiar eliminando la
fuente de calor, con la cual tendríamos el resultado de una imagen que no forma película,
sino que sería una mayor o menor acumula-ción de grano suelto, (según el tono de
gris) sobre un soporte no absorbente,al que se adhieren por razón de la electricidad
estática que mantiene el papel al haber pasado por la copiadora.
Podemos realizar una misma imagen sobre un soporte temporal
de dos maneras distintas, una con el toner fundido y otra suelto.
Si consideramos el toner como «solución de dibujo» porque en el fondo
así es, es una materia distribuida sobre un soporte cuyo ordenamiento constituye la
forma, el signo. Si lo consideramos como entidad material, su no fijación al soporte nos
permite una serie de modificaciones físicas que tendrán repercusión en su ordenamiento,
por lo tanto cambiará su forma. Las modificaciones de las que puede ser objeto, si
nos centramos en las de tipo directo, (que requieren la intervención directa del artista)
pueden ser:
1. Modificaciones por substracción, es decir, eliminación de parte de la
solución de dibujo (eliminación de parte de toner). Debemos tener en cuenta que
cualquier eliminación de toner supone la sustitución en esa zona del negro, por el
blanco del soporte. Dependiendo de los útiles que usemos para eliminar parte de la
imagen podremos trabajar por sustracción tanto en línea, como en mancha blanca.
Dependiendo del carácter del útil, obtendremos un distinto carácter gráfico de la línea
o la mancha.
Se da un caso curioso, bien es cierto que extremo que sería elimi-nar la
mayoría de la imagen dejando solo una línea de toner, esta línea tendría carácter
modular y en el caso de haber de una copia figurativa, esta línea tendría dentro de sí la
figuración correspondiente.
2. Modificación por adición. También es posible adicionar ele-mentos gráficos
a la imagen en el soporte temporal. Debemos tener en cuenta que estamos en una
parte del proceso que es intermediaria, es por ello que aunque en teoría podríamos
intervenir sobre la copia con cualquier elemento de dibujo, lápiz, óleo, etc. Es imprescindible
técnicamente e importante conceptualmente que lo hagamos con la misma
solución de dibujo con la que se constituye la copia, es decir, con el toner. Prepararemos
distintas soluciones de dibujo que nos den el más amplio juego de recursos
gráficos, serán tres:
A) El toner simplemente en polvo, que podremos adicionar a la imagen
en forma de acumulación de puntos, y hasta constituir veladuras o zonas de
negro compacto. Es fácil entender que este sistema nos dará zonas de mancha
positiva.
B) Toner en disolución. Para ello mezclaremos toner con disol-vente y se
formará una tinta opaca, una especie de gouache. Esta se puede aplicar de la misma
forma que cualquier otra solución de dibujo líquido y con los útiles o recursos habituales
de un trabajo con líquido. Sus resultados van desde línea fina negra, hasta mancha
negra. También es posible su aplicación con aerógrafo o pulverizador. Debemos tener
en cuenta que la grafía añadida será negra pero sin modular.
C) Toner en suspensión. Lo haremos con un líquido, alcohol, que no
disuelve el grano de toner, lo mantiene en suspensión y solo servirá de vehículo para
la aplicación sobre la copia. Esta solución, puede ser usada de la misma forma y con
los mismos útiles que la anterior. La diferencia estriba en que la suspensión nos dará
elementos gráficos positivos pero siempre modulados, con modulación tonal.
3. Si recordamos había otra forma de hacer la copia en el soporte temporal
era aquella en la que eliminábamos la fijación de la fotocopiadora y teníamos toner
suelto constituyendo la imagen. Dado esto podemos modificar la imagen por modificación
del ordenamiento de los gramos. Podemos modificar la imagen desplazando los
gramos de toner. Reordenándolos de otra forma.
4. La modificación por disolución, sería el último grupo global de intervención
sobre la electrografía. Dada la condición que tiene el toner de disolventes, podemos
actuar y modificar la imagen por disolución, por aplicación de disolventes bien sea
en forma de mancha o de línea, según el útil que usemos.
Obtenida una imagen electrográfica y modificada con los recursos
anteriores nos encontra-mos con el siguiente paso y la primera clave de importancia
técnica y plástica, decisiva e importante: es la transferencia, el cambio de la imagen
desde el soporte temporal siliconado a un soporte metálico que posteriormente convertiremos
en matriz calcográfica. Lo que transferimos es la imagen material, el toner
ordenado constituyendo la imagen, desde el papel siliconado, (que quedará en blanco
sin resto de toner), hasta el soporte de cobre o zinc.
Las condiciones que permiten realizarlo son la baja adherencia
que tenía el toner en el papel siliconado, y la termoplasticidad del mismo, es decir, la
propiedad que tiene el toner de fundirse cada vez que se le aplica calor.
Existen realmente otras formas de transferencia, pero me voy a centrar en la
más operativa y a la vez en la más fácil. La transferencia por calor y presión.
Se realiza de la siguiente forma, y voy a evitar en las descripciones sucesivas
los aspectos que son de dominio común en los procesos de grabado, como
desengrasados, biseles, etc. :
1. Se calienta la plancha de metal a unos 140º C., con cualquier medio,
soplete, estufa, etc.
2. Se coge la copia en papel siliconado y se deposita en la plancha de
metal con la imagen en contacto con el metal.
3. Se ejerce una ligera presión en toda la superficie, con un trapo.
4. Se levanta cuidadosamente el papel siliconado, que aparecerá completamente
blanco, sin resto de toner, este se habrá fijado sobre el metal. El resultado es
como si hiciéramos un fotocopia al 100% de fidelidad, directamente sobre un metal.
Este paso que parece ser puramente técnico tiene en cambio, varios factores de modificación
importantes.
Una vez la imagen fija sobre el metal, esta puede seguir siendo
trabajada con los recursos de adición, sustracción y disolución anteriormente expuestos.
Pero además, si pensamos que la presión ejercida para transferir la copia puede
no ser uniforme o bien ser puntual (realizada con útiles que solo ejercen la presión en
un punto). Obtendremos transferencias de tipo parcial.
En este punto me gustaría hacer un alto para reflexionar sobre la combinación
de algunos recursos de las dos etapas anteriores: modificación sobre el papel
siliconado y transferencia.
Establezcamos un caso hipotético. Hagamos tres fotocopias iguales en
papel siliconado y trabajémoslas con los recursos descritos, adición, sustracción, desplazamiento
y disolución, de tal forma que en las tres copias haya elementos comunes,
pero también elementos o diferencias formales entre ellas, o sea, que haya zonas de
imagen que estén en una copia y no en las otras. Después realicemos las tres transferencias
al metal pero de forma distinta, unas en totalidad y otras parcialmente. El resultado
de esto, una vez procesadas, una vez convertidas en matriz y estampadas en un
color cada una, obtendremos una estampa resultado de la suma de las tres matrices,
en las que por esta forma se reconstruye la imagen formal inicial, (aquella de la que
hicimos las tres copias) pero construida con color, con toda la potencia de color que la
hayamos concebido y siempre la suma de matrices parciales nos volverá a reconstruir
en la estampa la imagen formal del principio, de la fotocopia origen.
Aclarando esto, que como precisión me parece importante sigo con el proce-
so: La imagen está en el metal, el toner está en el metal, sabido es que se necesita
invertirla, convertirla en su negativo, para procesarla en grabado.
Para ello aplicamos a toda la superficie del metal una laca que es un compuesto
formado por goma-laca y alcohol, o mejor una resina fenólica y alcohol. La capa
de esta solución la dejamos evaporar y obtendremos una capa de material sólido, fina y
uniforme en toda la superficie del metal, cubriendo totalmente el toner, y sin modificar a
este, por la sencilla razón de que el alcohol no disuelve ni modifica el toner.
A continuación empapamos un algodón en trementina y lo pasamos por toda
la superficie, el resultado es que el disolvente actúa por capilaridad disolviendo el toner,
pero no afecta en absoluto a la laca que no está encima del toner, con lo que obtenemos
una superficie en la cual, lo que era imagen, era toner, aparece vacío, solo el
metal libre, y lo que era blanco sigue recubierto de la laca. En el fondo lo que hemos
obtenido es una imagen negativa de la imagen que habíamos transferido.
Supongamos que, en vez de distribuir la laca uniformemente en toda la
superficie, lo hacemos sólo parcialmente aplicada por vertido o bien con un útil como
pincel o brocha; y, además que, en vez de disolver todo el toner, disolvemos solo parte,
que solo convirtamos en negativo parte de la imagen. Con ello obtenemos otra serie de
recursos de modificación de la imagen electrográfica que se pueden sumar a las modificaciones
descritas anteriormente.
Continuemos. Una vez obtenido el negativo, realizamos un resina-do o
granulado, esto es común a muchos procesos de grabado y tiene como fin obtener
negro en zonas desprovistas de imagen, o en zonas de demasiada superficie de metal
libre. No entro en esta cuestión porque es una cuestión muy común en grabado.
Se da una condición de la laca que es importante, es su propiedad de
ser refractaria al ácido, es decir, actúa reservando de la acción del ácido las zonas
donde se encuentra.
Con lo cual podemos precisar que tenemos una plancha de metal con zonas
susceptibles de ser atacadas por el ácido (donde antes había toner) y zonas de reserva
(donde antes había blanco). En este punto podemos sumergir la plancha en el ácido
con el fin de que este orade el metal en las zonas libres, creando receptáculos que
posteriormente se llenarán de tinta. Acabada la acción del ácido eliminamos la laca con
alcohol y hemos obtenido la matriz donde hay zonas hundidas, que corresponden
exactamente a los lugares en los que se encontraba el toner.
En este paso técnico se dan también recursos interesantes que modifican
la imagen y que pueden añadirse a los anteriores: Podemos usar el ácido con el recurso
que se llama lavado, o bien taladrar la plancha para obtener un gofrado y también
realizar lo que se llama un mordido escalonado. Esto tendrá incidencia importante en
cuanto a la estampa final.
Mordida la plancha, obtenida la matriz, nos queda estampar. Para ello
seguimos la forma común en grabado, aplicamos tinta, limpiamos y estampamos, así
obtenemos una estampa que habrá tenido origen en aquella fotocopia del inicio que
hemos ido modificando a lo largo del proceso.
Ahora bien, retomemos el caso aquel en el que teníamos tres planchas y
luego las hemos convertido en matrices. Al estampar cada una con un color, tendremos
una estampa en color. Pero que además puede seguir siendo modificada de forma muy
importante en la manera de estampar que usemos: con velo de color o sin él, con estampado
o sin él, con tinta en el relieve y la talla a la vez, con poupe o varios colores en
una matriz, etc. Es decir, podemos jugar de forma importante con el color según la
forma de aplicarlo y la forma general de concebirlo, por yuxtaposición o por superposición.
Con lo cual el resultado final de la estampa puede ser enormemente variable en
cuanto a la forma y al tono. Y con total identidad a la imagen original electrográfica o
con total variación de la misma.
Permítanme, al hilo de lo ofrecido hasta ahora, hacer una refle-xión
sobre algunos aspectos de lo que supone esta simbiosis entre electrografía y grabado.
De principio y en el orden de factores materiales se puede dotar a la
electrografía de otro soporte más consistente de una entidad matérica mayor, así como
un mayor carácter textural y sobre todo una inclusión del dominio exacto del color.
En el orden de la acción creativa, de la ejecución, la simbiosis de ambos
medios permite abordar también una acción directa sobre la imagen a través del
grabado pudiendo respetar su entidad formal electrográfica o bien sirviendo de punto
de referencia a través de las posibilidades de modificación que ofrece el grabado.
Las modificaciones son deudoras de la idea de que todo proceso técnico
y sus partes, pueden concebirse no solo como mecánicos sino también como partes
de inflexión en los cuales su pueden tomar determinaciones creativas.
La relación entre ambos medios se puede establecer en que los dos son
sistemas de reproducción, los dos tienen capacidad de generar múltiples, también en
que ambos mantienen una cierta tasa de mediación entre las decisiones de ejecución y
los efectos sobre la imagen final. Es decir hay una cierta distancia entre la ejecución y
el resultado.
Resumiendo: La simbiosis de ambos medios tiene un efecto sa-ludable
sobre la electrografía en la medida que puede ayudar a desplazar el posible centrado
de la electrografía sobre su propio código y su propio proceso.
Jesús Pastor Bravo
PROCEDIMIENTOS DE INSERCION
DE IMAGENES ESTAMPADAS ELECTROGRAFICAMENTE
EN OTROS SOPORTES
En algunas ocasiones, nos hemos encontrado con que los artistas pretenden
trasladar las imágenes obtenidas electrográficamente sobre ciertos materiales
que, debido a su composición, volumen o presentación, resulta imposible su transferencia
por los métodos expuestos anteriormente. Estudiando esta imposibilidad hemos
encontrados algunas soluciones que, sin ser procesos estrictamente de transferencia
(1) , aportan soluciones ciertamente satisfactorias.
INSERCION DE IMAGENES EN BLOQUES DE PARAFINA
Este es el caso de las inserción de imágenes impresas electro-gráficamente
en bloques casi-transparentes de cera sintética o Parafina (2).
LAS PARAFINAS
Como es sabido, las parafinas son substancias céreas derivadas del petróleo
que, dependiendo del mayor o menor grado de extracción de grasas que se les
aplique en su proceso de fabricación, presentan distintas características: cuanto más
intensa es dicha extracción, más «seca» será la parafina resultante (no exuda con el
calor), su consistencia es algo más dura que las demás y su punto de fusión más alto.
1.- Aún así, después de varias pruebas y ensayos, se ha conseguido obtener “transferencias” en su
sentido estricto al trabajar con parafinas de alto grado de fusión debido a que, gracias al intenso calor
aplicado en el proceso, el toner de la imagen electrográfica se desprende se su soporte de copia y queda
adherido a la parafina fundida, con lo que la imagen queda efectivamente transferida.
2.- También se puede utilizar -con el mismo proceso- cera virgen o de abeja, pero su costo ypoca
asequibilidad nos hizo optar por las parafinas (ceras sintéticas).
La más dura con la que se ha experimentado presentaba fractura concoidea por
lo que necesitaba de martillo y cincel para su partición, mientras que, por el contrario, la
más blanda era fácilmente cortada mediante un simple cuchillo de cocina.
De entre todas las variedades existentes, se ha experimentado con las de
50ºC., 70ºC. y 90ºC.. Todas ellas son miscibles en la fusión entre sí. La primera es la
más fácil de obtener, ya que su composición es la misma que la utilizada para la fabricación
de las velas que se utilizan en las iglesias y otros artículos corrientes de “cera”.
Para disponer de cantidades suficientes, sea en planchas o bloques, basta con dirigirse
a cualquiera de las casas que manufacturan el material suministrado por el fabricante, y
en las que se abastece el comercio minorista y, por supuesto, el artista (3).
PREPARACION DE LA IMAGEN
Se puede trabajar con imágenes obtenidas electrográficamente por tecnología
analógica o digital, en monocromía, por reentintados polícromos, o a todo color , y
éstas pueden estar impresas sobre papel o acetato, pero en todos los casos han de
haber sido estampadas mediante tintas/toner.
Si la imagen que se desea insertar en el bloque de parafina es fotocopiada
sobre un soporte transparente (normalmente el acetato adecuado para cada máquina -
que es aquel cuyo grado de fusión se adapta al de la unidad de fijación de cada
fotocopiadora-) al insertarla en el bloque de parafina, los resultados son más limpios al
conseguirse una mayor transparencia en el conjunto del bloque final.
(3).- El fabricante de parafinas al que nos hemos dirigido para la realización de estos trabajos es
IBERCERAS S.A. Como cada fabricante asigna su a los diversos productos de parafina sus propios
códigos de referencia, lo más práctico es pedir la parafina por el grado de fusión o de transparencia que
se requieran.
CONSTRUCCION DE LOS MOLDES
Para comenzar el proceso de fabricación de las piezas de parafinas donde
se insertarán las imágenes (previamente impresas electrográficamente), es necesario
comenzar construyendo los moldes que se requieren. Aquí hemos trabajado con moldes
de madera y de metal. El primero permite obtener piezas de bastante calidad, de
forma limpia y rápida, si bien la madera exige ser preparada previamente con material
tapaporos, y que las paredes que conforman el molde ajusten perfectamente entre sí
para evitar pérdidas de cera fundida.
El molde metálico ofrece la ventaja de sus superficies más pulidas, sin embargo
presenta la dificultad añadida de que, algunas veces, la pieza puede quedar más adherida
de lo previsto al molde, corriendo el peligro de sufrir algún menoscabo durante el
proceso de extracción del molde si éste no es realizado con enorme cuidado y
meticulosidad (salvo que se disponga de un molde con paredes móviles).
A pesar de que, por ser un substancia untuosa, la cera pueda parecer fácil de
despegar, como se vierte fundida, la pieza acabada se suele adherir fuertemente al
molde; Por ello resulta más fácil trabajar con la cera de bajo grado de fusión, ya que al
ser más blanda y grasosa, la temperatura que requiere es más baja y, al no calentarse
tanto, se enfría con bastante rapidez por lo que no se adhiere con demasiada fuerza a
las paredes del molde, permitiendo, por ende, un proceso más rápido.
Para este tipo de parafinas se emplearon como lubricante para desmoldar varias
substancias; la más eficaz resultó ser la vaselina, aunque también se utilizaron con
éxito las cremas cosméticas para la piel (4). Conviene advertir que cuando éstas se
aplican en exceso, aunque se fusionan con la parafina fundida a causa del calor aplicado,
al extraer la pieza del molde ya enfriada, las partes de la superficie donde se ha
aplicado con exceso acaba presentando zonas con bandas ligeramente blanquecinas;
con el tiempo el color desaparece pero, al tacto, estas zonas presentan pequeñas
imperfecciones. En cambio, con las parafinas de alta fusión, la vaselina resulta totalmente
inútil. Como la temperatura de fusión de estas parafinas es mucho más alta, se
mezclan completamente con la vaselina,con lo que ésta, sencillamente desaparece; al
enfriarse, la pieza queda fuertemente adherida al molde y ya no es posible extraerla
limpiamente porque tiende a astillarse y se quiebra con facilidad. Para este tipo de
parafinas es preciso un desmoldeante especial (que puede ser adquirido en cualquier
fábrica de ceras) aunque también se conoce la utilidad del gasóleo para este mismo fin.
(4).- La marca comercial que dio mejores resultados fue «Atrix»
PREPARACION Y APLICACION
La cera se pone a derretir en un recipiente, partida en trozos (cuanto más
pequeños, antes alcanzará la fusión). En cuanto está derretida, se vierte en el molde e
inmediatamente se introduce el soporte de la imagen en la masa fundida, boca abajo y
hasta el fondo de molde; colocada en el lugar adecuado, hay que procurar suprimir
cuidadosamente el aire que se ha podido quedar retenido entre la cera en fusión y la
cara inferior del soporte de la imagen (este proceso se puede realizar con la ayuda de
una espátula pequeña y siempre desde el centro hacia los bordes).
Si la imagen está fotocopiada en papel, se ve como al impregnarse de
parafina, éste se vuelve casi transparente. Si la fotocopia es en color, la capa de
silicona que la cubre se derrite, fusionándose con la parafina y quedando la imagen con
un aspecto mate, sin embargo el toner no sufre ningún cambio, sea monocromático
(blanco y negro o en los colores básicos de fotocopias) o a todo color, esté estampada
sobre papel o sobre acetato. Sin embargo, conviene hacer una precisión sobre el soporte
de papel: éste tiene el inconveniente de que tiende a levantarse ligeramente de la
posición en que ha sido colocado, sobre todo por los extremos -probablemente debido
al movimiento provocado por la convección de la cera fundida-. De cualquier manera,
es conveniente vigilar meticulosamente que el soporte de la imagen no se mueva de su
lugar mientras la cera está en estado líquido y que éste se haya sedimentado a la
profundidad deseada.
Con una imagen impresa sobre soporte de acetato pasa lo contrario: una
vez se le aplica la espátula para evitar las burbujas de aire, éste queda pegado al fondo
del molde y aunque la cera ya se haya infiltrado bajo el acetato,puede quedar tan sobresaliente
que se aprecie que son dos elementos unidos circunstancialmente para la
ocasión, algo tan poco ortodoxo como el hecho de que la capa de cera sea tan
cubriente que llegue a impedir una nítida visualización de la imagen. Este efecto es aún
más perceptible en el caso del papel, cuyo color le diferenciará del de la cera. Podemos
compensar esto en parte, escogiendo un tipo de papel cuya coloración sea menos
distintiva respecto a la de la parafina empleada.
Después del vertido en el molde sólo resta esperar a que la para-fina se
vaya enfriando hasta solidificarse todo el bloque contenido en el molde antes de retirarlo
de éste. Por supuesto, cuanto más alto sea el grado de fusión de la parafina empleada,
más tiempo tardará en enfriarse por completo. Este proceso puede tardar varias
horas. No es aconsejable forzar el proceso de enfriamiento (por ejemplo, introduciendo
la pieza en un refrigerador ya que, si bien abrevia el tiempo de enfriamiento, es mucho
más dificil de controlarlo, pudiendo presentarse después fisuras y quebrantos por contracciones
bruscas en el interior del bloque).
Se ha comprobado que al utilizar parafinas de baja fusión se pueden presentar
ocasionalmente, y en un lapso de tiempo que oscila desde poco después de
retirar la pieza del molde hasta varias horas mas tarde, algunas burbujas de aire entre
la imagen y la superficie de la pieza. La formación de estas burbujas se debe al aire
residual que queda retenido entre la superficie del soporte y también a que la relativamente
rápida solidificación de la pieza impide alcanzar la superficie y disiparse. Afortunadamente,
una vez aparecen, se mantienen estables, y al no aumentar progresivamente
su tamaño no deforman la cera, con lo que no restan estabilidad a la pieza final.
Así, si aparecen, éstas pueden llegar a eliminarse con un cuidadoso trabajo de restauración
o bien pueden conservarse pues, en algunas ocasiones y para ciertas piezas, su
presencia intensifica la sensación de “inmersión” de las imágenes. Si su presencia es
indeseada, bastará con utilizar parafinas de alta fusión, las cuales se solidifican mucho
más lentamente, dando más tiempo al aire residual a disiparse.
Durante el proceso de enfriamiento de la pieza, su solidificación es progresiva
desde los bordes hacia el centro, y más rápida en la cara que está en contacto con
el aire. Se debe evitar la manipulación de la pieza antes de tiempo, pues a pesar de la
apariencia de solidificación que puede presentar la cara visible de la pieza, como el
enfriamiento es muy lento y progresivo, disipándose el calor por las zonas laterales, el
centro/núcleo de la misma queda todavía licuado durante bastante tiempo más. Además,
cualquier intento de comprobar físicamente su consistencia, (por ejemplo, presionando
con los dedos) suele acarrear no sólo la deformación de la pieza, sino incluso la
ruptura de la costra exterior y la consiguiente y dolorosa quemadura por el contacto con
la masa cérea todavía derretida.
Se desaconseja como proceso alternativo dejar enfriar un primer vertido a modo
de lecho consistente para colocar sobre él la imagen hacia arriba, efectuando inmediatamente
después un segundo vertido encima de aquél. Generalmente, esto suele conducir
a la formación de “aguas” en la pieza final debido al ligero reblandecimiento de la
primera capa ya solidificada por el efecto calórico del vertido del segunda. También
puede conducir a una sensible disminución de la transparencia de la pieza final.
Otro método empleado con éxito es el que se ha denominado de “inmersión
vertical” : el primer paso consiste en verter en el molde una cierta cantidad de cera;
sobre ella, una vez enfriada, se disponen encima dos cordeles, dejando que sobresalga
de ellos una buena porción, para que pueda sujetarse con comodidad; se realiza otro
vertido y, mientras la cera se va solidificando -conservando aún una temperatura suficientemente
alta- se coloca encima el soporte de la imagen -con ésta cara hacia arriba-
. Para evitar la formación de burbujas, se puede unir bien presionando con suavidad
con el fin de eliminar el aire residual bajo el soporte, bien aplicando una delgada capa
de parafina fundida por el dorso del mismo, teniendo la precaución de aplicarla muy
rápidamente sobre el bloque de cera. Una vez adherido, y cuando se haya enfriado, se
retira el bloque de cera del molde y, sujetándolo por medio de los extremos de los
cordeles previamente dispuestos para tal efecto, se sumerge la pieza verticalmente en
otro recipiente, que se mantiene lleno de cera fundida, procediendo a la extracción de
la pieza inmediatamente y dejándola retirada en posición horizontal hasta que se enfríe
la pátina que ha adquirido con el baño por inmersión, el cual puede repetirse tantas
veces se desee. Así, con la parafina más transparente utilizada en las pruebas (la de
70ºC. de fusión), que se presenta con un color blanco a temperatura ambiente y completamente
incolora en estado líquido, se han realizado hasta ocho inmersiones. Sin
embargo, con la de 96ºC., cuyo color es amarillo, sólo se han realizado hasta cuatro
inmersiones.
También es posible teñir la parafina mediante la aplicación de anilinas a la
grasa.Si se desea dar a la pieza final un acabado brillante, a modo de barniz, hay que
utilizar una parafina especial que se emplea de la siguiente manera: una vez licuada
ésta, se sumerge en el soporte conteniendo la imagen elegida, la cual, a continuación,
se sumergirá momentáneamente en otro recipiente que contenga agua fría; una vez
retirada de este último baño, ya presenta el aspecto brillante deseado.
Ana Gallego
PEGADO DE FOTOCOPIAS EN PAPEL SOBRE MADERA
Uno de los procedimientos de inserción de fotocopias en otros soportes que
más se utilizan en aplicaciones creativas consiste en pegar una o varias fotocopias
sobre soportes de madera o tela.
Debido a las limitaciones de los tamaños de los soportes de las fotocopias,
cuando realizamos grandes ampliaciones, éstas se presentan en varias fotocopias
(generalmente de tamaño DIN A3 o DIN A4), que han de ser ensambladas mediante
técnicas de collage.
Después de probar durante años distintas soluciones, hemos lle-gado a la
conclusión de que el proceso que vamos a describir seguidamente es el más resolutivo
y estable de cuantos se han experimentado. Para éste, lo mismo sirve utilizar fotocopias
convencionales que las de color (analógicas o digitales), fijadas con calor presión
o mediante película de silicona.
Lo primero que hemos de hacer es preparar la composición final de fotocopias,
cortando los márgenes blancos de cada una de éstas, montándolas para que
coincidan los empalmes y guillotinando las junturas para que se ensamblen a sangre.
Así podremos, además, calcular el tamaño final exacto de la composición. Es impotante
tener en cuenta que debido al proceso de pegado que vamos a emplear, la composición
final aumentará su tamaño en aproximadamente cuatro centímetros de lado por
cada metro cuadrado.
Una vez conocemos el tamaño de la composición, preparamos un bastidor
de madera (tal y como se preparan los destinados a lienzo; esto es: con las maderas
ensambladas y tensadas mediante cuñas). No es conveniente que las maderas
que lo forman se encolen por cuanto éste tenderá a deformarse al coger humedad
durante el proceso de encolado de la pieza. Sobre este bastidor se fija (con clavos sin
cabeza) una madera de chapa de 3 ó 4 mm. de grosor (como mínimo).
Una vez preparado el bastidor, es conveniente aplicarle una lechada de
color blanco (ó lo más claro posible) para que al pegar las fotocopias no traspase el
tono marrón de la madera, ensuciando las zonas claras de la imagen fotocopiada. Lo
más conveniente es utilizar una lechada muy aguada (quizás aplicando dos manos) de
temple (ya que éste material respetará la porosidad de la madera). Si se aplica una
capa muy densa, lo más probable es que se forme una película de 1/2 ó 1 mm. de
grosor de temple, con lo que al fijar las fotocopias se despegarán de la madera al separarse
la película de temple de la misma.
Una vez teñida y seca la madera del bastidor, procedemos al pega-do de
las fotocopias. Para ello utilizaremos látex vinílico transparente. Este es el adhesivo
más recomendable por cuanto permite desplazar la copia una vez entra en contacto
con la madera, su secado es muy estable y nos permite, además, aplicar con posterioridad
al proceso de encolado una película del mismo material (esta vez muy diluida en
agua) como barniz final, homogeneizando así las zonas de mayor brillo con las de
menos, producidas al rebabar el látex en el proceso de pegado.
Para que el pegado quede lo más uniforme posible es conveniente seguir
los siguiente pasos, utilizando las herramientas que a continuación se citan:
- Conviene procurarse una cubeta de plástico (como las que se usan para el
revelado de fotografías) que sea de igual o mayor tamaño que las fotocopias a pegar.
Esta se llena de agua fría y se van introduciendo (por inmersión) una a una cada fotocopia
que vayamos a pegar. La inmersión ha de ser muy rápida, procurando que tan
sólo la superficie de madera que va a ocupar la fotocopia haya sido humedecida. Instantes
antes se ha aplicado una fina capa homogénea de látex esta porción de superficie
de la madera del bastidor. Una vez sumergida en agua la fotocopia y dejada escurrir
toda el agua, se coloca en el lugar exacto que le corresponde sólo el lado por el que
comencemos a pegar, manteniendo en alto el resto de la fotocopia. Con la ayuda de
una rodillo de caucho duro (como los de entintar de grabado) de un anchura similar a
18-20 cms. se va fijando la copia (sin demasiada presión), intentando eliminar las burbujas
de aire y extendiendo de forma homogénea toda la copia (bajándola del otro
extremo progresivamente). Una vez toda la copia ha quedado adherida a la madera,
ésta se puede reajustar con las manos ya que el látex no fija de forma instantánea y la
fotocopia, al haber sido humedecida previamente, ha flexibilizado sus fibras -esta es la
razón por la que el ensamblaje final aumenta de tamaño en unos cuatro centímetros
por cada metro cuadrado de bastidor, por cuanto el papel de la fotocopia se dilata-. Una
vez está perfectamente ajustada y adherida, conviene utilizar un rodillo de caucho
similar al anterior pero más estrecho (de unos 10 cms.) con el que se presionará más
intensamente en las dos direcciones de los ejes escalares, procurando que rebose por
los laterales de la fotocopia los excedentes de látex aplicados inicialmente a la madera
y eliminando definitivamente cualquier burbuja de aire formada en el interior.
- Una vez fijada completamente, la dejamos secar. La pieza ya estará lista, con lo
que podremos aplicarle cualquier barniz por encima (graso o magro). Si se desea una
textura más mate y plástica, se puede aplicar el mismo látex por encima en una solución
más diluida y a base de varias capas. También se pueden utilizar barnices
oleosos, e incluso tintarlos previamente. Este proceso asegura la estabilidad y permeabilidad
de la pieza resultante por un periodo de tiempo tan extenso como el que se
le supone a las composiciones realizadas al óleo o al acrílico.
- Para organizar un proceso de fijado lo más fiable posible, es conveniente comenzar
a pegar las fotocopias desde el centro de la composición (del bastidor) hacia
los bordes. Con esto nos aseguramos que los errores en el ensamblaje de las fotocopias
se dividen (en vez de multiplicarse). No hay que olvidar que las fotocopias van
dilatando su tamaño durante el proceso de humedecimiento-encolado. También es
aconsejable que la composición prevea un excedente de su imagen por los laterales.
Estos rebasarán los límites del bastidor al ir dilatándose las fotocopias durante el pegado.
Así, estas áreas periféricas irán ocupando los bordes laterales del bastidor durante
el pegado, o incluso por la parte de atrás de éste. Estos pueden ser cortados una vez
está completamente seca toda la composición.
José R. Alcalá
OTRAS APLICACIONES
INSERCION DE FOTOCOPIAS SOBRE ACETATO EN BLOQUES DE HIELO
INSERCION DE FOTOCOPIAS SOBRE ACETATO EN UN SELLADO DE RESINA
DE POLIESTER
Este tipo de soluciones permite sellar varios acetatos conteniendo diversas
imágenes fotocopiadas sobre éstos de manera que se produzcan diversos efectos de
transparencia (por ambas caras).
PEGADO DE FOTOCOPIAS EN ACETATO SOBRE SOPORTES MUY PULIDOS
Hay ocasiones en las que para satisfacer ciertas propuestas técnicas hay que
opta por la utilización alternativa de soportes de impresión electrográfica que, sin obtener
unos resultados de tan alta calidad como los industriales, permiten sin embargo
salvar obstáculos tan importantes como el económico o el de la gran comlejidad técnica.
Este es el caso de los proyectos que pretenden estampar imágenes sobre
superficies reflectantes (como son los casos de los cristales y de los espejos). Las
soluciones idóneas para satisfacer técnicamente estos planteamientos pasarían, sin
lugar a dudas, por la estampación serigráfica industrial a partir de fotolitos. Desgraciadamente,
no sólo resulta de un elevado coste (sobre todo cuando el artista desea tan
sólo una única pieza), sino que, además, resulta dificil encontrar industrias dispuestas a
realizar este tipo de encargos aislados.
Los ejemplos gráficos que se muestran a continuación se refieren a la pieza
ejecutada por la artista Sonia Rueda en el Taller de Arteleku en San Sebastián. El
proyecto exigía la ubicación de unas imágenes de gran tamaño y de resolución fotográfica
policromática sobre un espejo de formas curvas poliédricas. Después de estudiar
las diversas soluciones, y ante la imposibilidad de realizarla industrialmente, se optó
por ejecutar la pieza electrográficamente y sobre acetatos Din A3 que contendrían la
imagen fotocopiada en color con la tecnoogía digital del láser semiconductor. Para
poder fijar estas imágenes sobre soportes transparentes (de plástico), se decidió sustituir
el espejo por la construcción de una pieza tridimensional en alumnio pulido, cuya
especularidad, sin ser tan nítida como la de un espejo convencional, quedaba compensada
por su maleabilidad y su capacidad de adherencia. La localización de un adhesivo
industrial, casi-totalmente transparente y capaz de adherir la superficie encolada a la
pulida pieza de aluminio, sin resultar sencilla, terminó por dar la solución adecuada.
José R. Alcalá
BIBLIOGRAFIA
A pesar de que sobre los temas electrográficos el Centro de Do-cumentación
del Museo Internacional de Electrografía de Cuenca dispone ya de una amplia relación
de títulos nacionales e intrenacionales, el específico tema que nos ocupa en la presente
publicación, queda restringido a un campo muy poco investigado en la que se pueden
encontrar tan sólo una mínima relación bibliográfica. A pesar de ello, y para que el
lector pueda consultar algunas de las fuentes originales, reproducimos aquí la siguiente
selección de títulos.
Esta relación bibliográfica (1), preparada por los responsables del Museo Inter-
nacional de Electrografía queda sistematizada a partir de la organización de los títulos
según su carácter o tipo de publicación. De esta manera, quedan divididos en:
- Publicaciones (con ISBN).
- Trabajos de investigación, tesis, tesinas, trabajos académicos y otros
escritos catalogados como no publicados.
- Catálogos de exposiciones y muestras de electrografía artística y/o copy
art ó en las que se incluyan estas técnicas y que posean artículos
especializados.
- Artículos especializados en revistas, catálogos, periódicos u otras
publicaciones.
(1).- Ultima revisión: 1/10/93
NOTA: Los títulos marcados con (*) se encuentran a disposición pública para su consulta
en el Centro de Documentación del Museo Internacional de Electrografía
PUBLICACIONES
-ALCALA, J.R. y CANALES, F.J.: -Copy Art; la Fotocopia como SoporteExpresivo
Ed.DiputacióndeAlicante, Col.PARAARTE,Alicante,1986.(*)
-Los Seminarios de Electrografía, Ed. Universidad Politécnica, Valencia,1988.(*)
-CHARBONNEAU, Jacques: L’ere du Copie-Art, Ed. Motivation V, Montréal 1981.(*)
-FIRPO, P., ALEXANDER, L. et alt.: Copy Art; The First Complete Guide to the Copy
Machine, R. Marek Publishers,N.Y.,1978.(*)
-JONES, Terry: Wink, Instant design, A manual of graphic techniques, Architecture,
Design and Technology Press Ed., London, 1990, ISBN.1-85454-838-7.(*)
-MUNARI, Bruno: -Xerografia; Documentazione sull’uso Creativo delle Macchine Rank
Xerox, Ed.Rank Xerox, Milan, 1970.(*)
-Xerografie Originali; Un Esemplo di Sperimentazione Sistematica Strumentale, Ed.
Zanichelli, 1º Edición, Bologna, 1977.(*)
-PASTOR BRAVO, Jesús: Electrografìa y Grabado, Caja de Ahorros Vizcaína, Bilbao,
1989.(*)
-SAPPER, Dominique: Mon Cahier de Copy Art; Jeux de Photo-copies et de Collages,
Ed.Retz, París,1988.(*)
-URBONS, Klaus:Copy Art, Kunst und Design mit dem Fotokopierer, Dumont
Tascehnbücher, Colonia, 1991,
ISBN.3-7701-2655-6. (*)
TESIS, MANUSCRITOS, PONENCIAS EN CONGRESOS, TRABAJOS DE INVESTIGACION
NO PUBLICADOS
-ALCALA, J.R.:-”La Tecnología Actual en las artes”. Congreso “Encuentro Otras Gráficas”.
Academia de San Carlos. México DF. México. 04.08.1993. Ponencia Magistral.(*)
-”Nuevas técnicas de generación, reproducción y estampación de imágenes”, Proyecto
Docente, Facultad de Bellas Artes deCuenca, Departamento de Arte, Universidad de
Castilla-LaMancha,1990.(*)
-”La electrografía digital;Una alternativa a los procedimientos tradi-cionales de generación,
reproducción y estampación de imágenes”, Tesis Doctoral, Dpto. de Hº del Arte,
Universidad Politécnica de Valencia, 1989.(*)
-CANALES, Fernando Ñ.: -“La fotocopiadora: Evolución, descrip-ción y utilización de la
electrografía con fines expresivos”, Dpto. de Hº del Arte, Universidad Politécnica de
Valencia, 1986.(*)
-”Nuevos sistemas de generación y reproducción para la transmi-sión de imáge-nes
digitales”, Tesis Doctoral, Dpto. de Hº del Arte, Universidad Politécnica de Valencia,
1992.(*)
-GODOWN, Linton: “Exploring a new art medium: electrographics monoprints”. (USA)
-GONZALEZ, Marisa: “Sistemas Generativos”, Memoria deLicencia-tura, Facultad de
BBAA, Universidad Complutense, Madrid, 1982.
-HORVITZ, Suzanne Joan: “Photo Copy Art”, tesis doctoral dirigida por el profesor
Melvin L. Alexenberg y Bett C. Amff (sponsor), Columbia University, 1977.(*)
-MAPPE, Diese: “Copy Concept”, trabajo de investigación dirigido por el profesor
Herman Sturm, Escuela de Diseño, Essen, Wubtersemester, 1986.(*)
-MÖLLER, Karl-Hermann: “Life is Xerox; you’re just a copy”,
trabajo de investigación, Fachbereich 23 resuelle kommunikation Gesamthoschull,
Kassel, 1986.(*)
-PASTOR BRAVO, Jesús: “Aportaciones plásticas a través de un nuevo medio de creación
de imágenes en el grabado en talla: el Copy Art”, Tesis Doctoral, Facultad de
BBAA, Salamanca, 1987.
-ROSS, Eberhard: “Portrait-Metaphern; Zehn Versuche zur identität eines Gesichts”,
trabajo de investigación, Universität Gesamthoschule, Essen, 1986.(*)
-TILSON, Jake: «The Terminator Line,» The Woolley Dale Press ed., Londres, 1991,
ISBN.0-907508-28-6 (750 copias originales y firmadas).(*)
-Atlas Magazine, The Woolley Dale Press ed., Londres, 1987-88, ISBN.0267-484X,
(2500 copias con originales firmados). (*)
CATALOGOS
-Ars+Machina I,Infographismes,Photographismes,Reprographismes, Maison de la
Culture, Rennes, 03.11 - 31.12, 1981.(*)
-Artcom, Internationales Symposium zur kunst und kommunikation in High-Tech-Zeit
Alter, Köln, 21 -24 Junio, 1986.
-Baches, Jean-Luc François, París, 1987?.
-2 Bienal Internacional de Electrografía y Copy Art, Centro Cultural de la Caja de Ahorros
de Valencia y Universidad Politécnica, Valencia, 21.10-15.11, 1988. Vol.I. (*)
-Iº Studio Internacional de Electrografía, 20º Bienal Internacional de Artes Pásticas de
Sao Paulo, Sao Paulo, 1989.(*)
-IIº Studio Internacional de Electrografía, CESC Pompeia y Universidad Stadual
Paulista, Sao Paulo, 1991.(*)
-IIIº Studio Internacional de Electrografía, CESC Pompeia y Universidad Stadual
Paulista, Sao Paulo, 1993.(*)
-Cameos, H. Chadwick, Torch On Rust Gallery, Köln, Abril, 1988.
-City Souvénir, Expanded Performances, Jürgen Olbrich, Wolfgang Hainke, et alt.,
Documenta 8, Kassel, 12.06-20.09, 1987.(*)
-Cluster-Raster, K.-Hermann Möller, Deutschen Tapetenmuseum, Kassel, 1988. (*)
-Colour Xerography, Karyn Allen, Art Gallery of Ontario, Toronto,
27.10 -02.11, 1976.
-Copy Art, E.N.B.A. -Media Nova-, Dijon, 1984.(*)
-Copy Art, (Alcalacanales, Pep Duràn, Marisa Gonzalez, Jean Mathiaut, Pere Noguera
y Christian Riga)l, Palau Solleric, Palma de Mallorca, 1986.(*)
-Echtzeit, (W. Hainke, G. Mühleck, B. Nieslony, A. Noël, J. Olbrich,
J. Tilson, E. Williams), Kasseler Kunstverein, Kassel, 25.08-25.09.1988.(*)
-El Copy Art Aplicado al Grabado, Jesús Pastor Bravo, Caja de Ahorros Vizcaína, Bilbao,
1988.(*)
-Electra, Museo de Arte Moderno de la Villa, París,12/83 -01/ 84(*)
-Electrografías, (Alcalacanales), Universitat de Valencia, 06/ 88.(*) + Museum für
Fotokopie, Mülheim an der Ruhr, 08-12/88, 1988.(*)
-Electroworks, Museo Internacionaal de la Fotografía “Georges Eastman House”,
Rochester, 1979.(*)
-Fax-Dibujos (David Hockney), Centro Cultural de Arte Contempo-ráneo de México
D.F., 10.90/01.91, Fundación Cultural Televisa, México D.F., 1991, ISBN.968-6191-29-
1.(*)
-Home made Prints (David Hockney), Nishimura gallery, Tokyo, Enero/Febrero 1987.(*)
-Jahreskatalog 1985-86, Museum für Fotokopie, Mülheim an der Ruhr, 1987.(*)
-La Copigraphie et ses Connexions, Galerie Montcalm, Hull, Québec (Canadá), Diciembre
1993. 111 págs. ISBN 2-921541-03-3.
Libro-catálogo de la exposición Interconnexions Copigraphiques coordinada por
Monique Brunet-Weinmann, Expuesta en Visual Art Studies Workshop Gallery,
Montage´93, Rochester, New York (USA), 11.07-07.08/93, Galerie Montcalm, Hull,
Québec (Canadá),
04.11.93/16.01.94 y Maison de la Culture Cötes-des-Neiges, Montreal (Canadá), 31.01-
27.02 / 1994
-Last Trax, Resoconto Finale del Progetto Trax (1981-87), (Piermario Cianni, Vitore
Baroni, Massimo Giacon), Milán, 1987.(*)
-Life is Art Enough, Expaanded performances, (Jürgen O. Olbrich), Galería Christel
Schüppenhaver, Essen, 1987.
-Lumo’92: Space in Picture, Picture in Space, exposición itinerante (Alvar Aalto
Museum, et alt.), Kirjapaino ed., Helsinky, 1992. ISBN,951-9164 -98-7.(*)
-Making Waves, An Interactive Arte / Science Exhibition, Evanston Art Center, Chicago,
17.10 -16.11,1986.(*)
-Medea, (Domenico Lo Russo), Florencia, 1987.(*)
-80’s, (Gianni Castagnoli), Ed. Franco Maria Ricci, Milan, 1979.(*)
-Of Mutability, (Helen Chadwick), ICA, London, 28.05-29.06/86 .(*)
-Original-Copies, Royal College of Art, Londres 1990.(*)
-Procesos, Cultura y Nuevas Tecnologías, Centro Nacional de Arte “Reina Sofia”, Madrid,
1986.(*)
-Reflectors, Reproduktionen-Rephiken-Kopien, (Georges Mülheck), Galería Manfred
Rieker, Heilbronn, 19.08-06.09/87 y Galería Art 45, Montreal, 17.01-12.02, 1987.(*)
-Swatch Copy Art, L’Ircam, Museo Nacional de Arte Moderno “Georges Pompidou”,
París, Marzo, 1985.(*)
-Variaciones en Gris, Telefónica de España S.A., Centro Cultural de la Villa, Madrid,
Mayo-Junio 1992, ISBN.84-604-2589-4.(*)
-Xerogramme, Christian Kvasnicka, Rank Xerox, Ed., Austria, 1984.
-Xerography, I.S.C.A. (International Society of Copier Artists), Galeria Comunale D’Art
Moderna, Bologna, 08.11-08.12, 1986.
ARTICULOS
-ALCALA, José R.: -”Congreso ‘Otras Gráficas’. La Tecnología Actual en las artes”.
Educación Artística. Año 1, Nº 3,
Enero-Febrero 1994. INBA. México D.F. (*)
-”Grafías electrónicas y otras máquinas de pintar”, Catálogo de Variaciones en Gris,
Centro Cultural de la Villa, Madrid Capital Europea’92, Fundación Arte y Tecnologías de
Telefónica,
Madrid, Mayo 1992 (bilingüe: español-inglés).ps.53-72.
-ALCALA, J. y PASTOR, J.: -”Los procedimientos electrográficos”, Zehar, Nº18, Diputación
Foral de Gipuzkoa,
Septiembre-Octubre 1992, p. 23.(*)
-”Electrografía”, Catalógo de Electrografías: La colección del MIDE, Museo Internacional
de Electrografía, Cuenca 1991. ps.47-110.(*)
-ARRANZ, Romá: -”Copy Art’, l’art de crear copiant”, Diari de Barcelona, Dominical, 16
Octubre, 1988, ps.25-27.(*)
-”Chester Carlson, l’original de la còpia”, Diari de Barcelona, Dominical, 9 Octubre,
1988, ps.18-19.(*)
-BOISSONNET, Philippe: “L’Emergence d’un art reprographique?”, Cahiers des Arts
Visuels, Nº14, vol.4, Quebec, 1982, ps. 16-22.
-BRANZAGLIA, Carlo: -”Per una Estetica del Dopomachine”, Catálogo de Postmachina,
texto introductorio, Octubre, 1986.(*)
-”La copia come ricerca”, Linea Gráfica, Nº5, Milan, Septiembre, 1987, ps.42-49.(*)
-”Xerografia Originali”, introducción al catálogo de la exposición de Piermario Cianni,
Centro Culturale A. Moro, Cordenons, 1988.
-”Copy Art”, Linea Gráfica, Milan, Marzo, 1988.(*)
-”Copy Art”, Linea Gráfica, Milan, Septiembre, 1988.
-BRUNET-WEINMANN, Monique: -“Le Copie Art: interartiel, intersticiel”, Copies non
conformes, Artistes en résidence
1987-1991, Ed. Centre Copie-Art, Montréal, 1992, ps. 24-29.(*)
-ECO, Umberto: “Prólogo a la primera edición”, del catálogo 80’s, Milano, 1979.(*)
-GONZALEZ, Marisa: -”Sistemas Generativos; Clarificación de términos e ideas, 1970-
84”, Catálogo de Presencias, Galeria AELE, Madrid, Abril,1984.(*)
-”Electrografía: la fotocopiadora, instrumento para la creación”, catálogo de Procesos;
cultura y nuevas tecnologías,
Centro de Arte Reina Sofía, Madrid, Mayo,1986, ps.49-54. (*)
-HOCKNEY, David: “Comentarios sobre la creación con el FAX”, catálogo de la exposición
Fax/Dibujos de David Hockney,
Centro Cultural de Arte Contemporáneo de México D.F.,
10.90 / 01.91, Fundación Cultural Televisa, México D.F., 1991, ISBN.968-6191-29-., 5
ps. s/n. (*)
-KEMPF, Thomas: “With on the scope of thechnical ensemble”, European Photography,
Nº28, vol.7, Issue 4, Octubre-Noviembre-Diciembre, Götengen, 1986, ps.34-37.
-MATHIAUT, Jean: -»Electrocopie, electrographie, serigraphie», Cahier Copy Art,
suplement a l´ edition«Images des Beaus Arts 83» E.N.B.A., Dijon, 1983. (*)
-MÜHLECK, Georg: «Reproduktionen- Rephiken-Kopien», catálogo de la exposi-ción
Reflectors, Galería Manfred Rieker, Heilbronn, 08 / 09, 1987 y Galería Art 45, Montreal,
01 / 02 , 1988. (*)
-MUNARI, Bruno: «Statement», Milán Rank Xerox, Milán, 1970.
-PASTOR, Jesús: -“El procedimiento electrográfico en la creación artística”, catálogo de
Electrografías, la colección del MIDE, Ed.Universidad de Castilla-La Mancha, Cuenca,
1991,
ISBN.84-600-7691-1, ps.17-25. (*)
-»Copiar, crear, copiar», El País, separata Artes, Año I, Nº 29, Madrid, 10.09.88 (*)
-SHERIDAN, Sonia L.: - «Generative Systems», Afterimage, Rochester (N.Y.), Abril,
1972.
-»Generative Systems-six years later», Afterimage, Rochester,(N.Y.), Marzo, 1975.
-»Statement», Untitle, Nº 9, (USA), 1975, ps. 17-28.
-»Generative Systems a decade later: a personal report» Afterimage, Rochester, (N.Y.),
Feb., 1978.
-»Generative Systems: a personal evaluation», Afterimage, Rochester (N.Y.), Febrero,
1979.
-»Tools and the artist» : Afterimage, Rochester (N.Y.), junio, 1981,
-»Generative Systems versus copy art: a clarification of terms and ideas», Leonardo,
(U.K.), Spring 1983, ps. 103-108.
-»Altering our perceptions through tools», catálogo de la exposiciónElectra, M.A.M.,
París,1983. (*)
-»Cuatro modos de tiempo: el uso del pincel, la cámara, la fotoco-piadora y el ordenador
», Procesos; Cultura y Nuevas Tecnologías, Centro de Arte “Reina Sofía”, Madrid,
Mayo, 1986, ps. 55-63. (*)
-THOMPSON, P.: -»Change and exchange: generative Systems in education»,
Afterimage, vol. 8, pt.1-2 (USA), 1980, ps. 30-33.
-»Change and exchange: The Generative Systems workshop Columbia College,
Chicago», Umbrella, vol, 3, pt.1, (USA), January, 1980, ps. 1-4.
-»In Time», Untitled, Nº 0 (USA), 1975, ps. 2-7.
-URBONS, Klaus: -”Ammerkungen zu F. John´s Film Instant Copier Art” catálogo del
Museum für Fotokopie, Mülheim/Ruhr (Alemania), 1987, ps. 145-148. (*)
-»In Media Res», Konzept für eine Ausstellung, catálogo del Museum für Fotokopie ,
Mülheim/Ruhr (Alemania), 1987.
-»Das Museum für Fotokopie-ein Teil des medenmuseums von morgen?», catálogo del
Museum für Fotokopie, Mülheim/Ruhr (Alemania), Agosto 1988. (*)
-”Betrifft: 1 Ausstellung im neuen Museum für Fotokopie”, Museum für Fotokopie,
Mülheim/Ruhr (Alemania), Agosto 1988.
-”Über Fotokopie und Kunst”, catálogo de la exposición Elektrografien (Alcalacanales),
Universitat de Valencia, Junio,1988 y Museum für Fotokopie, Agosto-Diciembre,1988,
(alemán/español/inglés), ps. 7-9, ps. 43-44. (*)

José R. Alcalá

Investigación, Tecnología y Materiales

Bill Lagattuta

Me gustaría hablar sobre otro tipo de búsqueda lo que la mencionó de tecnología es un tema interesante y también hablare de esto, creo que la tecnología cambia tan rápido se sabe que en el Tamarind tenemos toda la tecnología necesaria pero en unos años las imágenes serán manipuladas lo que es gracioso, creo que hacer un balance es importante pues es muy cara, hay maestros en EUA y traerlos y ver nuestro equipo es caro siempre hacen preguntas, así que aquí estoy y pienso que es impresionante tener esta escuela tener el dinero para este equipo técnico lo que quieran hacer que de técnica es importante, es increíble que el dinero invertido se pierda tan rápido pero definitivamente debe haber un balance porque esta tecnología a pesar de ser calificada también hay que ver la suerte de los países que trabajan sin tecnología como por ejemplo países de Sudamérica y muchas veces por alguna razón o otra no hay equipo así que se tenia que trabajar con lo que se tenía y eso es tener algunos problemas y el tener algunas cosas simples realmente prueban tu trabajo o taller, es usualmente difícil y no pueden entender porque no se puede imprimir si en cierta manera es tan sencillo, pero con esa tecnología es difícil.

Es difícil nadie piensa que se trabaja mal en el Tamarind, pero la realidad es que si es problemático porque muchos estudiantes tienen que experimentar por primera vez, en el Tamarind se realizan cosas y se tiene que pensar en lo que haces, en lugar de tener un proceso experimental se debe mostrar la manera de hacer las cosas como es normal, así que pensar en tecnología es difícil pues hay mucha y poca y todos deben pensar en qué trabajo voy a hacer. En mis investigaciones una cosa particular son los pasos a seguir siempre es mejor tener el problema pensado.

Bill Lagattuta

El atril y el software

Carlos Alonso Díaz

Una aproximación hacia el arte digital

En momentos culturales como el actual, en que es posible advertir la coexistencia de tiempos, espacios diversos y modificaciones, en que todo accionar social es reflejo del advenimiento tecnológico, el arte, en su condición sublime de representación de la esencia kantiana de "lo humano", no es ajeno a estas analogías.

Y es lógico: la esfera creativa, si lo pensamos a partir de la problemática propuesta por Erwin Panofsky al proclamar que "el artista debe ser ojos, oídos y voz de su tiempo", no esta exenta de la realidad instalada en los primeros decenios del siglo XX, con el ingreso del régimen de las vanguardias y codificada ya en la década del 60`, cuando los avances en el estudio teórico de la obra adosaron al esquema del Pop-Art norteamericano algunas cualidades propias del escenario que Marshall Mc-Luhan examinara en la proyección de la contemporaneidad: extraordinaria velocidad, desplazamiento
del concepto de "tiempo único, lineal y puntualizado", extrapolación de los márgenes, artefactos seriados y reproducidos en superposición semejante (algo similar al "ready-made" que en su momento exploró Marcel Duchamp), detalle y fragmento (planteando el conocimiento a través de este último, convirtiéndose en poética cuando renuncia a la voluntad de reconstruir el todo al que pertenece y se produce y goza en función de su carácter metamorfósico, tal es el caso del videoclip o video-art, tan en boga por la creciente propuesta de Instalación), desorden y caos (aunque suene hipotético, un "orden en el desorden"), complejidad, disipación y distorsión.

No es fácil asaltar en sentido teórico la problemática que supone la estética digital, en que el taller convencional del artista ha sido suplantado por un entorno electrónico, avanzado, mientras la práctica del oficio ha sido reemplazada por la exploración del software y programas gráficos que, si bien esgrimen el vértice de la clásica querella de ¿qué es el arte?, al ser un campo de límites bifurcados en que se valida la impotencia de lo intangible, tiene a su haber un conjunto de cualidades válidas de hacer mención, entre ellas: manipulación, repetición y serialización de imágenes de manera infinita, permitiendo una disponibilidad de elementos múltiples que propician la transformación inmediata de la forma, colores y significados. En resumen, el poder del medio digital radica en su condición infinitamente maleable,
vertiginosamente dinámico.

Esta incertidumbre -y por qué no decirlo, hibridez- en la proyección del momento electrónico inaugura el debate sobre la trascendencia de la forma y el papel certero que ocupa la persona que interviene en el sistema, es decir: ¿qué diferencia a un "artista digital" de un diseñador gráfico o un iniciado en programas básicos que también opera con códigos comunes, herramientas y aparatajes de convención que pueden resultar idénticos?.

Esa interrogante es el indirecto legado que nos hereda el Romanticismo europeo, cuyo cisma hacia 1820 ya estaba ad-portas de la liberación de la forma del patrón retiniano clásico (pensemos en el modelo instalado por Da Vinci al pensar y actualizar la tradición grecolatina), y la supresión del texto
encorsetado para proclamar el triunfo del verso libre y la destrucción de toda normativización mayor para enfrentar y asumir una obra de arte.

Esta condición de "lo digital", entendida como una superestructura contenedora de sustracciones de la realidad, vendría a encarnar lo que G.F. Hegel denominó "muerte del arte", o en las palabras de O. Calabresse una re-lectura del momento barroco en tanto acumulación, densidad, inestabilidad, mutabilidad y desarticulación de todo vértice de regencia, suprimiendo los centros únicos, multiplicando los detalles y haciendo cuestionar la instancia matriz de la "identidad".

El procedimiento que avala una obra digital es, a partir de sus propios procesos, un tejido de estudio que da origen a su existencia, una problematización en torno a su resolución y la percepción del creador -o cual es la lectura o visión que el artista enuncia del mundo o la realidad que tiene en frente-, y la praxis crítica que debe acompañar la representación y materialidad de los soportes: no existe, o al menos, no debiera existir un artista o pensador inserto en el circuito de la hipertextualidad o telepresencia que no cuestione o constituya un discurso coherente a partir de dicha presencia.

El artista digital en el medio audiovisual, el poeta hipertextual o el músico electrónico justifican su oficio tras el proceso de formación estética y discursiva de conocimiento. No quiero decir con esto que una imagen en 3-D elaborada por un programador no posea valor "cultural", en absoluto, sino más bien que los parámetros de construcción y entendimiento del arte, pese al manifiesto de la desmaterialización y gloria de lo inexacto, siguen aún ceñidos a la normativa de parámetros y referentes que hacen válida su causa.

Tomemos en consideración, por ejemplo, el control de la mancha pictórica por sobre el azar que supone una intervención en Photoshop o Freehand, que no debiera representar un riesgo para el "artista-usuario" que calcula las operaciones necesarias para el efecto deseado. Sin embargo, es en esta hiper-capacidad medial y de simulación donde reside directamente la situación de trance y reubicación de los códigos "artísticos". El trabajo del artista "consciente" de los píxeles, alejándose de la reproductibilidad práctica ejercida como una entidad abandonada a la modificación y flujo de sus propias aristas, olvidando toda metodología discursiva y todo paradigma de análisis y explicación que persigue la obra artística: realizar concesiones de cómo percibir el mundo, la propia interioridad, el debate que se extiende a partir de la justificación de la existencia, una fenomenología cifrada por el propio operador, el planteamiento de una puesta en escena, de objetualización de la imagen digital para ingresar al mundo de las cosas. El artista al que se refirió Panofsky y Balzac está consciente de la "realidad" y de la potencialidad de la imagen, sabiendo cierto que se puede extraviar probando millones de versiones diferentes para una obra.

El versátil desarrollo del formato digital, que va dando muestras de madurez ya en la década de los 80´ y llega a nuestro tiempo dando testimonio del evidente esplendor virtual se nos está viniendo encima, en las palabras de Todd Gitlin, "el lenguaje de nuestra época"; y si se considera que así como el verbo fue fundamental para el medioevo, así lo es también la imagen en nuestros días (lejos de ser entendida como una simple abstracción semiótica post-estructuralista), en su aglutinación práctica de conocimiento, conceptos, mensajes y objetivos que a la postre son signos que nos permiten identificar códigos.

No es fácil hablar de arte, más aún hablar de arte digital cuando la accesibilidad a su comprensión recién comienza a ser escrita y planteada como un diálogo cuasi científico que aborda el fenómeno como una emergencia social precisa, aislando los trabajos simplistas, obvios, ensayisticamente anémicos, repetitivos, repletos de clichés y condescendientes que luchan por la inserción en un campo que, pese a lo indescifrable de sus lindes, depara una larga e inmensa procesión hacia su reino.

* El autor Carlos Alonso Díaz Soto es licenciado en Teoría e Historia del Arte de la Universidad de Chile.
Carlos Alonso Díaz

Un mundo virtual es posible. De los medios tácticos a las multitudes digitales

Geert Lovink y Florian Schneider

En este artículo los autores abordan el debate sobre las estrategias actuales del llamado "movimiento antiglobalización", la mayor fuerza política que ha surgido en décadas. Por otra parte, analizan las estrategias de la cultura crítica de los nuevos medios en la fase posespeculativa tras el boom de las empresas punto com. Ponen de manifiesto cuatro fases del movimiento global, cada una de las cuales presenta características políticas, artísticas y estéticas diferenciadas.


1. Primera parte

1.1. Los noventa y el activismo de los medios tácticos

El término "medios tácticos" surgió tras la caída del muro de Berlín como símbolo del renacimiento del activismo de los medios, en una fusión de la actividad política de la vieja escuela y el compromiso de los artistas con las nuevas tecnologías. A principios de los años noventa, se produjo una mayor concienciación colectiva sobre temas de género, un crecimiento exponencial de las industrias mediáticas y una disponibilidad cada vez mayor de productos económicos que no requerían demasiada experiencia para su montaje o utilización; este conjunto de factores generó un nuevo sentido de autoconciencia entre activistas, programadores, teóricos, comisarios y artistas. Los medios ya no se consideraban simples instrumentos para la Lucha, sino que se concebían como entornos virtuales cuyos parámetros estaban permanentemente "en construcción". Era la edad de oro de los medios tácticos, una época abierta a temas de estética y experimentación con formas alternativas de contar historias. No obstante, estas tecnoprácticas liberadoras no se tradujeron immediatamente en movimientos sociales visibles, sino que simbolizaron la celebración de la libertad de los medios, un importante objetivo político en sí mismo. Los medios utilizados –desde vídeos, CD-ROM, casetes, fanzines y panfletos hasta estilos de música como el rap y el tecno– variaban mucho, al igual que lo hacía el contenido. Se compartía el sentimiento de que las actividades motivadas por factores politícos, fueran estas artísticas, de investigación o de abogacía, ya no formaban parte de un gueto políticamente correcto, y podían intervenir en la "cultura pop" sin tener que comprometerse necesariamente con el "sistema." Como todo estaba preparado para las negociaciones, se pudieron formar nuevas coaliciones. Los movimientos que se están produciendo en el mundo no pueden entenderse fuera de la variada y, a menudo, tan personal libertad de expresión digital.

1.2. 1999-2001: El período de las grandes movilizaciones

Hacia finales de los noventa, la "época sin movimientos" posmoderna pasó a la historia. El malestar organizado contra el neoliberalismo, las políticas de calentamiento del planeta, la explotación laboral y otros muchos asuntos convergieron. Provisto de redes y argumentos, apoyado por años de investigación, un movimiento híbrido –etiquetado erróneamente por los medios de comunicación de masas como "antiglobalización"– cobró fuerza. Una de las particularidades de este movimiento reside en su aparente incapacidad y falta de interés para responder a la pregunta típica de cualquier movimiento en auge o de cualquier generación en marcha: ¿qué es lo que hay que hacer? No hubo y no hay respuesta, como tampoco hay alternativa –ni estratégica ni táctica– al orden mundial actual, a la imperante globalización.

Y tal vez la conclusión más importante y liberadora sea esta: no podemos volver al siglo XX, al proteccionismo del estado-nación y a las terribles tragedias de la "izquierda". Ha sido positivo recordar el pasado, e igualmente bueno deshacerse de él. La pregunta "¿qué es lo que hay que hacer?" no debería interpretarse como un intento de reintroducir algunos de los principios leninistas. Los conceptos de estrategia, organización y democracia son atemporales. No queremos desempolvar viejas políticas y tampoco creemos que se pueda descartar esta pregunta tan importante alegando los crímenes cometidos en nombre de Lenin, por muy justificados que estén tales argumentos. Quizás, cuando Slavoj Zizek se mira en el espejo, ve a "papá Lenin", pero eso no le sucede a todo el mundo. Es posible despertarse de la pesadilla de la historia del comunismo y plantearse (todavía) la pregunta: ¿qué es lo que hay que hacer? ¿Puede una "multitud" de intereses y procedencias plantear esa pregunta o sólo es posible el programa definido por el calendario de cumbres de líderes mundiales y la élite empresarial?

Sin embargo, el movimiento ha crecido rápidamente. A primera vista da la impresión de que utilice unos medios bastante aburridos y tradicionales: la movilización en masa de decenas de miles de personas en las calles de Seattle, cientos de miles en las de Génova. No obstante, las redes de medios tácticos desempeñaron un papel importante en su nacimiento. A partir de ese momento, la pluriformidad de temas e identidades se hizo realidad. La diferencia ha venido para quedarse y ya no necesita legitimarse ante autoridades superiores como el partido, el sindicato o los medios. En comparación con décadas anteriores, éste es su mayor logro. Las "multitudes" no son un sueño ni una especie de invención teórica, sino una realidad.

Si hay una estrategia, no es la contradicción, sino la existencia complementaria. A pesar de las deliberaciones teóricas, no existe contradicción entre la calle y el ciberespacio. Al contrario, la calle estimula al ciberespacio. Las protestas contra la OMC, contra las políticas neoliberales de la UE y las convenciones de los partidos se organizan frente a la prensa de todo el mundo. Indymedia aflora como un parásito de los medios de comunicación de masas. Lejos de tener que llamar la atención, las protestas tienen lugar ante los medios de comunicación de todo el mundo durante cumbres de políticos e importantes empresarios, que buscan un enfrentamiento directo. Si no, se escogen lugares simbólicos como, por ejemplo, regiones fronterizas (Europa Oriental-Europa Occidental, EE.UU.-México) o centros de detención de refugiados (aeropuerto de Frankfurt, base de datos centralizada Eurocop de Estrasburgo, centro de detención Woomera del desierto australiano). Más que oponerse a ello, el alcance mundial del movimiento añade al modelo gobernante de globalización un nuevo nivel de globalización desde abajo.


1.3. Confusión y resignación tras el 11 de septiembre

A primera vista, el futuro del movimiento es confuso e irritante. Las ambiciosas perspectivas de la antigua izquierda que nos brindaron Chomsky, Pilger y otros autores de la época del boom de natalidad, y que explican el imperialismo estadounidense y su política exterior unilateral y agresiva, son leídas con interés, pero ya no aportan una visión global. En un mundo policéntrico, las teorías de la conspiración sólo sirven de consuelo temporal a los desconcertados. No es necesaria la condena moral del capitalismo: los datos y los acontecimientos hablan por sí solos. Las personas salen a la calle guiadas por la situación, no por un análisis (ni el nuestro ni el de Hardt y Negri). Los pocos izquierdistas que quedan ya no pueden aportar una ideología al movimiento, puesto que éste funciona perfectamente sin ellas. "No necesitamos vuestra revolución." Incluso los movimientos sociales de los años setenta y ochenta, encerrados en sus estructuras de ONG, pasan un mal rato intentando no quedarse atrás. Las nuevas formaciones sociales se apoderan de las calles y de los espacios mediáticos sin sentir la necesidad de ser representadas por alguna autoridad superior, ni siquiera por los heterogéneos comités que se reúnen en Porto Alegre.

Hasta ahora, este movimiento ha estado sujeto a unas coordenadas de espacio y tiempo claramente definidas. A pesar de ello, lleva meses movilizar multitudes y organizar la logística –desde autobuses y aviones, pasando por campings y hostales, hasta centros mediáticos independientes. Este movimiento es cualquier cosa menos espontáneo (aunque tampoco pretende serlo). Las personas que recorren cientos o miles de kilómetros para participar en las manifestaciones se guían por una preocupación real, no por una idea romántica del socialismo. Esa pregunta tan gastada de "¿reforma o revolución?" suena más bien a chantaje para intentar obtener una respuesta políticamente correcta.

La contradicción entre egoísmo y altruismo también es falsa. La globalización empresarial respaldada por el estado nos afecta a todos. Los organismos internacionales como la OMC, el Protocolo de Kioto sobre el calentamiento del planeta, o la privatización del sector energético ya no son temas abstractos de los que se ocupan los burócratas y miembros de lobbys (de ONG). Esta percepción política ha sido el salto más espectacular de los últimos tiempos. Entonces, ¿se trata de la Última Internacional? No. No hay vuelta atrás a un estado-nación, a los conceptos tradicionales de liberación, la lógica de la transgresión y la transcendencia, la exclusión y la inclusión. Las luchas ya no se proyectan sobre un Tercero lejano que nos suplica apoyo moral y dinero. Finalmente, hemos llegado a la era de la postsolidaridad. En consecuencia, los movimientos de liberación nacional han sido reemplazados por un nuevo análisis del poder, que es increíblemente abstracto, simbólico y virtual a la vez, pero terriblemente concreto, detallado y profundo.
1.4. El reto actual: eliminar el tercer período regresivo de protesta moral marginal

Por suerte, el 11 de septiembre no ha tenido efectos inmediatos en el movimiento. La elección entre Bush y Bin Laden era irrelevante. Ambos sistemas fueron rechazados por considerarse fundamentalismos devastadores. Se tuvo mucho cuidado en evitar la pregunta más obvia de todas, "¿qué "terror" es peor?", pues nos alejaba de las apremiantes necesidades del día a día: la lucha por un salario que permita vivir, un transporte público decente, asistencia sanitaria, agua, etc. Dado que tanto la democracia social como el socialismo realmente existente dependían en gran medida del estado-nación, la vuelta al siglo XX suena tan catastrófica como todas las desgracias que dicho siglo comportó. El concepto de multitud digital es esencialmente diferente y se basa por completo en la franqueza. En los últimos años, las luchas creativas de las multitudes han dado resultado en muchos ámbitos diferentes: la dialéctica de recursos abiertos, fronteras abiertas, conocimiento abierto. Aún así, el hecho de que los conceptos de franqueza y libertad hayan penetrado profundamente en el principio de lucha no supone en ningún caso un compromiso para la codiciosa y cínica clase neoliberal. Los movimientos progresistas siempre se han preocupado por la democratización radical de las normas de acceso, la toma de decisiones y la repartición del rendimiento obtenido. Por lo general, se partía de un terreno común ilegal o ilegitimado. Dentro de los límites del mundo analógico, esto conducía a la formación de todo tipo de cooperativas y empresas autogestionadas, cuyas nociones particulares de justicia se basaban en los esfuerzos para burlar el brutal régimen del mercado, así como en las diferentes formas de ocuparse de la escasez de recursos materiales.

No buscamos únicamente una igualdad real en el ámbito digital. Nos encontramos en medio de un proceso que constituye la totalidad de un ente revolucionario, tan global como digital. Debemos desarrollar mecanismos para leer los datos en bruto de movimientos y luchas, así como mecanismos para hacer legible su conocimiento experimental; para codificar y descodificar los algoritmos de su singularidad, inconformidad e inconfundibilidad; inventar, actualizar y poner al día la narrativa y la imagen de una auténtica conexión global; abrir el código fuente de todo el conocimiento que circula e instalar un mundo virtual.

Llevar estos esfuerzos hasta el nivel de producción supone un reto para las nuevas formas de subjetividad, lo cual nos lleva casi necesariamente a la conclusión de que todo el mundo es experto. El superflujo de recursos humanos y la genialidad de la experiencia diaria se pierde radicalmente en la "academificación" de la teoría de la izquierda radical. El nuevo paradigma ético-estético reside en la conciencia pragmática del trabajo afectivo, en la actitud ingenua de una clase trabajadora digital, en la omnipresencia de luchas migratorias y muchas otras experiencias sin fronteras, en la profunda noción de amistad tanto en los entornos cibernéticos como en el mundo "real".


2. Segunda parte

Veamos ahora las estrategias del arte y el activismo por Internet. La cultura crítica de los nuevos medios se enfrenta a duros recortes presupuestarios en el sector cultural y a una hostilidad e indiferencia cada vez mayores hacia los medios. Pero, ¿no es cierto que el poder ha pasado al ciberespacio, como un día afirmó el Critical Art Ensemble? No lo parece si tenemos en cuenta la infinidad de manifestaciones que se celebran en las calles de todo el mundo.

El movimiento de Seattle contra la globalización empresarial parece haber cobrado fuerza –tanto en las calles como en la red. ¿Podemos hablar, entonces, de una sinergia entre las protestas en las calles y el activismo en forma de piratería informática en la red? No. Sin embargo, estos dos fenómenos tienen en común un escenario conceptual (temporal). Tanto las protestas reales como las virtuales corren el riesgo de quedarse atrapadas en un "modelo de manifestación" global que ya no se base en temas reales ni en situaciones locales, lo que significa que el movimiento no va jamás más allá. A primera vista, reconciliar lo virtual y lo real parece una actuación retórica fascinante. Los pragmatistas radicales han enfatizado a menudo la personificación de las redes en la sociedad de la vida real, prescindiendo de la contradicción real/virtual. El ciberactivismo, como el propio Internet, siempre es híbrido, una fusión entre lo viejo y lo nuevo, obsesionado por la geografía, el género, la raza y otros factores políticos. No existe una zona incorpórea pura de comunicación global, tal como afirmó la cibermitología de los noventa.

Ecuaciones como, por ejemplo, "calle más ciberespacio", "el arte encuentra a la ciencia" y "tecnocultura", son enfoques interdisciplinarios interesantes, pero está demostrado que tienen muy poca influencia más allá del nivel simbólico del diálogo y el discurso. El hecho es que las disciplinas establecidas están a la defensiva. Los "nuevos" movimientos y medios no están aún lo suficientemente maduros para cuestionar y desafiar los poderes actuales. En un clima conservador, la afirmación "personificar el futuro" se convierte en un gesto débil y vacío. Por otro lado, la llamada de muchos artistas y activistas al regreso a la "vida real" no nos ofrece una solución para saber cómo los nuevos modelos mediáticos alternativos se podrían elevar al nivel de la cultura (pop) de masas . En efecto, las manifestaciones en las calles aumentan el nivel de solidaridad y nos permiten dejar de lado la soledad diaria de las interfaces unidireccionales. A pesar de lo ocurrido el 11 de septiembre y de las consecuencias políticas de la derecha, los movimientos sociales de todo el mundo cobran cada vez mayor importancia y visibilidad. No obstante, deberíamos preguntarnos "¿qué viene después del modelo de manifestación" tanto de los medios de comunicación como de los movimientos?

No estamos en los años sesenta. El nivel negativo, puro y modernista de lo "conceptual" ha topado contra el grueso muro del modelo de manifestación tal como lo describió Peter Lunenfeld en su libro Snap to Grid. La pregunta es: ¿cómo ir más allá del prototipo? ¿Qué vendrá después del cerco a otra cumbre más de los directores ejecutivos y sus políticos? ¿Durante cuánto tiempo más puede crecer un movimiento y seguir siendo "virtual"? O, en el ámbito de la informática, ¿qué vendrá después del modelo de manifestación, después de las innumerables presentaciones de PowerPoint, pruebas de banda ancha y animaciones Flash? ¿Se escapará algún día Linux del gueto geek? La agradable sensación que produce la multitud libre y siempre creciente (Elias Canetti) se desvanecerá; poco a poco nos cansaremos de las manifestaciones. Podríamos preguntar: ¿tiene acaso tu versión de Utopía fecha de caducidad? En lugar de crear otro concepto, es hora de preguntarse cómo se pueden instalar el software, las interfaces y los estándares alternativos en la sociedad. Algunas ideas pueden adoptar la forma de un virus, pero la sociedad puede responder con programas antivirus más eficaces si cabe: apropiación, represión y desobediencia. Nos enfrentamos a una crisis de escalabilidad. La mayoría de movimientos e iniciativas han caído en una trampa. La estrategia de convertirse en "menor" (Guattari) ya no es una elección positiva, sino una opción por defecto. Diseñar un virus cultural eficaz y obtener millones de hits en tu weblog no te llevará más allá del ámbito de un "espectáculo" efímero. Los culture jammers (contracultura publicitaria) han dejado de ser fugitivos; aun así, se les debería considerar expertos de la comunicación de guerrillas.

Los movimientos de hoy corren el peligro de quedarse atascados en un modelo de protesta autocomplaciente. El acceso al proceso político se ha bloqueado de forma eficaz, por lo que la mediación adicional parece ser la única opción disponible. Sin embargo, adquirir cada vez más "valor de marca" en términos de conciencia colectiva podría tener consecuencias similares a las acciones sobrevaloradas: pueden valer la pena o pueden resultar inútiles. El orgulloso "ya te lo dije" les está subiendo la moral a las multitudes minoritarias, pero al mismo tiempo delega luchas justificadas en las "Comisiones de verdad y reconciliación" oficiales (generalmente del Parlamento o el Congreso), una vez que el daño ya está hecho. En lugar de abogar por la "reconciliación" entre lo real y lo virtual, reivindicamos una rigurosa síntesis entre movimientos sociales y tecnología.

En lugar de adoptar la posición "el futuro es ahora" procedente del ciberpunk, se podrían obtener muchos más beneficios si se llevara a cabo un replanteamiento radical de las revoluciones tecnológicas de los últimos 10 ó 15 años. Por ejemplo, si hay algo que artistas y activistas pueden aprender del auge y del subsiguiente fracaso de las empresas punto com, es la importancia del márketing. La atenta mirada de la economía punto com resultó inútil. Este es un campo de conocimiento auténticamente tabú. Las empresas punto com invirtieron todo su capital en publicidad (mediática antigua). Esa idea suya de que la atención generada por los medios atraería automáticamente a los usuarios y los convertiría en clientes no tenía fundamento. Y se podría decir lo mismo de los sitios web de los activistas. La información nos "forma". Sin embargo, esta nueva conciencia produce cada vez menos resultados en lo que se refiere a la envergadura de las acciones. Los activistas sólo están empezando a entender el impacto de este paradigma. ¿Qué pasa si la información circula únicamente por su propio mundo paralelo? ¿Qué es lo que hay que hacer si las manifestaciones en las calles se convierten en parte del espectáculo?

Las tensiones y polarizaciones cada vez mayores que se describen en este artículo nos obligan a cuestionarnos los límites del discurso de los nuevos medios. En la era de los acontecimientos mundiales en tiempo real, la definición de arte de Ezra Pound como antena de la raza humana muestra su naturaleza pasiva e interesada. El arte ya no se encuentra en sus inicios. Uno ya puede darse por satisfecho con que responda a conflictos contemporáneos, y el sector artístico de los nuevos medios no es una excepción. Las artes de los nuevos medios se deben reconciliar con su condición como efecto especial del hardware y software desarrollado hace años.

Las prácticas críticas de los nuevos medios han tardado en reaccionar ante el auge y el fracaso de las empresas punto com. En medio del apogeo especulativo de la cultura de los nuevos medios (que se produjo a mediados de los noventa, antes de la aparición de la World Wide Web), teóricos y artistas se entusiasmaron con la idea de que pudieran haber tecnologías innaccesibles y aún no existentes, como por ejemplo, la realidad virtual. El ciberespacio generó una amplia colección de mitologías; se debatió encarnizadamente sobre temas de personificación e identidad. Tan solo cinco años después, mientras las acciones de valores tecnológicos estaban por las nubes, quedaba ya muy poco de la excitación inicial experimentada en los círculos intelectuales y artísticos. La cultura tecnoexperimental se perdió lo del funny money (dinero virtual). Recientemente ha habido un estancamiento de las culturas de los nuevos medios, tanto en lo que respecta a los conceptos como a los fondos. Millones de nuevos usuarios navegan en tropel por la red, por lo que las artes ya no pueden seguir el ritmo y se encierran en su propio y reducido mundo de festivales, listas de correo y talleres.

Mientras las instituciones de arte de los nuevos medios, en un intento por conseguir clientela y renombre comercial, siguen presentando a artistas como si trabajaran en la vanguardia del desarrollo tecnológico, la realidad es muy diferente. La clientela y el renombre comercial multidisciplinarios son siempre bajos. En el mejor de los casos, los productos de los artistas mediáticos son "modelos de manifestación", tal como lo describe Lunenfeld. A menudo, ni siquiera alcanzan ese nivel. El arte de los nuevos medios, en palabras de las escasas instituciones que se dedican a ello, en raras ocasiones llega a un público fuera del círculo de su propia subcultura de arte electrónica. La desesperada lucha por establecer un "sistema artístico de los nuevos medios" autoreferencial a través de una diferenciación frenética de trabajos, conceptos y tradiciones, se podría considerar un callejón sin salida. Los museos y coleccionistas más importantes simplemente no aceptarán el arte de los nuevos medios. ¿Por qué esperar entonces algunas décadas? ¿Por qué exponer el arte cibernético en cubos blancos? La mayoría de las organizaciones de arte de los nuevos medios como, por ejemplo, el ZKM, el Ars Electronica Centre, el ISEA, el ICC o el ACMI, no poseen ningún talento para la tecnoinocencia, puesto que no son ni críticas ni radicalmente utópicas en su enfoque. De ahí que el sector de las artes de los nuevos medios, a pesar de su crecimiento constante, se esté aislando cada vez más, incapaz de enfocar los asuntos del mundo globalizado actual, dominado por (la guerra contra) el "terror". Seamos realistas, la tecnología ya no es "nueva", los mercados están a la baja y todo el mundo se desentiende. No sorprende pues que el mundo del arte (visual) contemporáneo siga boicoteando desde hace una década las obras de arte de los nuevos medios (interactivos) en galerías, bienales y exhibiciones como Documenta XI.

Parece necesario volver a realizar un estudio profundo sobre la función de las artes y la cultura dentro de la sociedad red actual. Vayamos más allá de las intenciones "tácticas" de los actores que forman parte de la función. El ingeniero artista, en su intento por reparar las interfaces alternativas entre el hombre y la máquina, así como el software social o la estética digital, ha estado actuando en un vacío autoimpuesto. La ciencia y los negocios han logrado ignorar a la comunidad creativa. Y lo que es peor, se ha marginado seriamente a los artistas en nombre de la "utilidad", se han visto desplazados por un movimiento de reacción violenta contra el diseño de páginas web liderado por el gurú de la informática Jakob Nielsen. La rebelión contra la utilidad está a punto de producirse. Lawrence Lessig sostiene que la innovación en Internet está en peligro. La generación más joven está dando la espalda a las preguntas del arte de los nuevos medios y, en el hipotético caso de que se involucren, actúan como activistas anticorporativos. Tras el fracaso de las empresas punto com, Internet ha perdido rápidamente su atracción imaginativa. El intercambio de archivos y teléfonos móviles sólo puede llenar el vacío temporalmente; los que un día fueran artilugios tan glamurosos empiezan ahora a formar parte de la vida diaria. Esta tendencia a largo plazo, y que actualmente avanza con más rapidez, socava seriamente cualquier futura reivindicación de los nuevos medios.

Hay otro asunto que afecta a las generaciones. Mientras que la generación del boom de natalidad del 68 se apropió del dominio del vídeo y de las caras instalaciones interactivas, la generación del 89 se ha apoderado de Internet, de uso gratuito. Sin embargo, la red resultó ser una trampa para ellos. Mientras los activos, los cargos y el poder siguen en manos de la envejecida generación del 68, la apuesta por el auge del arte de los nuevos medios no valió la pena. Una vez desvanecido el capital empresarial, aún no existe un sistema sostenible de ingresos para Internet. Las burocracias educativas, con su lento funcionamiento, todavía no han conseguido entender el malestar de los nuevos medios. Las universidades todavía están en proceso de establecer departamentos para los nuevos medios. Pero algún día todo esto llegará a su fin. Los más de cincuenta presidentes permanentes y rectores deben sentirse satisfechos de su constante sabotaje. En cualquier caso, ¿qué es lo que resulta tan novedoso de los nuevos medios? Después de todo, a la tecnología se le dio mucho bombo, fue promocionada por los criminales de Enron y WorldCom. A los estudiantes les basta con usar un poco el correo y navegar por la red, protegidos por una intranet filtrada y controlada. En medio de este creciente tecnocinismo, es necesario analizar con urgencia la ideología de los noventa y su tecnolibertarianismo. Si no disociamos rápidamente los nuevos medios de la década anterior, el aislamiento del sector de los nuevos medios hará que más tarde o más temprano dicho sector llegue a su fin. Transformemos el zumbido de los nuevos medios en algo mucho más interesante –antes de que otros lo hagan por nosotros.


Enlaces relacionados:


LOVINK, Geert; SCHNEIDER, Florian. El ABC de los medios tácticos. Aleph:
http://aleph-arts.org/pens/abc.html

LOVINK, Geert; SCHNEIDER, Florian. El DEF de los medios tácticos. Aleph:
http://aleph-arts.org/pens/def.html

LOVINK, Geert; SCHNEIDER, Florian. El GHI de los medios tácticos. Artnodes. UOC:
http://www.uoc.edu/artnodes/esp/art/broeckmann0902/broeckmann0902.html



Fecha de publicación: junio de 2003
© Geert Lovink y Florian Schneider, 2003
© de esta edición: FUOC, 2003
Título original: A virtual world is possible. From tactical media to digital multitudes

En tránsito 7.0

Jordi Alberich Pascual

Apuntes para una estética de los entornos digitales

El proceso de implementación de las nuevas tecnologías de la información ha sacudido la experiencia estética moderna, de modo que la ha absorbido en su propia lógica de velocidad, aceleración y desaparición. Las jerarquías, no sólo sociales y culturales, sino también estéticas, se disuelven. Frente a la primacía de lo artístico como tema estético, la experiencia estética contemporánea aparece íntimamente ligada a la existencia de las masas, por medio del discurso plural y caótico propio de los new (mass) media. La televisión, el cine, el vídeo y, finalmente, la aparición del ciberespacio han implicado un proceso de intensificación comunicativa sin precedentes, caracterizado por la espectacularización, la fugacidad y la fragmentación de los productos estéticos.

Nuestra época ya no es la de la reproducibilidad técnica, sino la de la simulación electrónica, que tiene como rasgo definitorio una nueva condición de lo visual y de la representación dominada por la inestabilidad. La naturaleza procesal y multiforme de los sistemas conlleva la potencialidad de dar lugar a formas abiertas de autoría compartida. En los entornos digitales, la tarea de autoría consiste muchas veces no ya en la creación de un conjunto cerrado de escenas, sino en la creación de un sistema de posibilidades narrativas. El usuario del sistema participa, así, de una autoría derivada, en tanto que determina mediante su interacción una construcción virtual concreta inexistente como tal previamente.

Al mismo tiempo, el proceso de virtualización de la producción estética desplaza su vínculo anterior a un lugar concreto y pasa a definir entidades desligadas de unas coordenadas fijas. Lo virtual se da en una ubicuidad problemática de inercias, interacciones, procedencias y recepciones a la vez únicas y múltiples. Existe sin que esté. Designa entidades desvinculadas de una actualización estable y admite manifestaciones en múltiples formas y situaciones gracias a su capacidad de convertirse en cualquier nodo del espacio informático dotado de conectividad o bien de presentarse en él.

1.0.
Nuestra época ya no es la de la reproducibilidad técnica, sino la de la simulación electrónica

La creciente implementación del imaginario visual generado mediante ordenadores prefigura la implantación y ubicuidad de construcciones visuales fabricadas de un modo radicalmente distinto a la de las capacidades miméticas propias del film, la televisión y la misma fotografía. El rápido desarrollo en tan sólo dos décadas de un amplio abanico de técnicas gráficas digitales forma parte de una reconfiguración extensiva de las relaciones entre el sujeto moderno y las formas de representación dominantes.

El nuevo modelo digital de la visión, autónomo con respecto al de representación mimética mantenido tradicionalmente por la imagen fotográfica documental, es un modelo de síntesis y virtualización en la construcción de las imágenes. La visión contemporánea se reformula así desde la anterior credibilidad y objetividad fotográfica hacia un nuevo orden visual de simulación y virtualización. Las imágenes digitales de síntesis poseen unas características técnicas y estéticas singulares que ya no permiten su traducción automática hacia las condiciones tradicionales de las anteriores imágenes de orden físico y químico. Lo que reconocemos como imagen sobre una pantalla consiste únicamente en una simulación gráfica. El carácter de simulacro resulta, por lo tanto, esencial en la imagen electrónica, el cual no tiene ni peso ni medida tal como los habíamos entendido.

Términos como profundidad, volumen, iluminación o textura resultan ahora plenas y simples metáforas. Ante el carácter acabado, cerrado, de la producción (foto)gráfica tradicional, las imágenes de síntesis se presentan tanto para el autor como para el usuario como un especie de work in progress infinito, abierto siempre a la intervención, el retoque, la reutilización y la metamorfosis más radicales. Dentro de los mismos programas de producción y tratamiento gráfico por ordenador, la mayoría de las diferentes herramientas y filtros que se proporcionan consisten, de hecho, en una síntesis digital que simula efectos tradicionales propios de la producción visual anterior. Inmaterialidad y simulación se entrelazan en la estética digital.

Con el desarrollo y la implementación de las imágenes electrónicas y digitales, la distancia entre el referente real y el modelo comunicativo difundido se desvanece. La realidad se convierte hoy en día en un mundo escenificado, dominado por una lógica de la simulación en la que las imágenes y los signos comunicativos de todo tipo ocupan su lugar, como resultado de una dinámica tecnológica en la que todos nosotros ya hace tiempo que estamos estrenados.

2.0.
La era digital propone una nueva condición de lo visual y de la representación dominada por la inestabilidad

La tecnología digital facilita de forma exponencial la manipulación de las imágenes y da lugar, por lo tanto, a un material gráfico inestable, frágil, indefinido, extremadamente adaptable y transformable. El paso de analógico a digital, de átomos físicos a bits de información, es decir, el paso de un medio de composición física a un medio electrónico sin color, tamaño o peso ha conllevado el acceso a una labor visual desmaterializada, producto de la traducción de su antigua corporeidad en una serie de señales eléctricas contenidas en una base binaria uniforme, con lo que se ha eliminado cualquier posible referencia a una huella fiel, única, original.

El retoque y la manipulación voluntaria de las imágenes digitales se desarrollan a partir de una novedad radical: en el ámbito de la imagen de síntesis no hay diferencia entre el original y la copia. Cualquier copia de un archivo gráfico resulta absolutamente idéntico en todas sus características al archivo inicial. La copia de una obra digital, si es que este término aún tiene sentido, implica una nueva (y potencialmente infinita) obra original. La implementación de los entornos digitales uniformiza el estatuto de certeza y verosimilitud de todos los mensajes que se introducen en ellos.

La imagen digital destruye la vieja convicción de que la evidencia (foto)gráfica resulta inseparable de una realidad previa allí representada y, en consecuencia, se desdibuja la distinción entre la verdad del espacio representado y la falsedad del espacio reproducido, lo que extiende, en consecuencia, la sospecha de irrealidad, manipulación y artificio en la construcción de toda imagen. El éxtasis contemporáneo de la comunicación altera de un modo revolucionario nuestra relación, no tan sólo con sus signos, sino con la realidad misma, fruto del nuevo modelo de la visión que promueve.

El predominio arrollador de un modelo de representación óptico desde el Renacimiento, que tuvo las vanguardias históricas de principios del siglo XX como primer adversario explícito, ha encontrado en el discurso propuesto por los actuales modelos de visión digitales un cuestionamiento radical. La anterior capacidad de la perspectiva geométrica (pictórica y fotográfica) para introducir e implementar una visión ordenada, en la que el conjunto de las artes visuales trabajan en y desde la integración y la sistematización de los diferentes elementos que componen una escena, como la iluminación, el color, el tono o la saturación, resulta ahora directamente obviada en la estética digital.

Frente al espacio óptico moderno, los nuevos entornos digitales le oponen un particular espacio háptico, fragmentado, en el que los objetos y elementos representados aparecen aislados, superpuestos o amontonados, estáticos y en movimiento, sin llegar a organizarse en el seno de un espacio visual homogéneo unitario.

3.0.
La naturaleza de las producciones estéticas de los new media es procesal

El proceso de implementación de las nuevas tecnologías de la información ha sacudido la experiencia estética moderna, de modo que la ha absorbido en su propia lógica de velocidad, aceleración y desaparición. La información circula hoy en día en todas direcciones, a la disposición de todo el mundo al mismo tiempo. Dentro de los canales comunicativos electrónicos pierde sentido la idea de un centro único y director. Las jerarquías, no tan sólo sociales y culturales, sino también estéticas, se disuelven.

Ante la primacía de lo artístico como tema estético, la experiencia estética contemporánea aparece íntimamente ligada a la existencia de las masas, por medio del discurso plural y caótico propio de los new (mass) media. La televisión, el cine, el vídeo y, finalmente, la aparición del ciberespacio han implicado un proceso de intensificación comunicativa sin precedentes, caracterizado por la espectacularización, la fugacidad y la fragmentación de los productos estéticos.

El carácter explosivo y caótico del desarrollo acelerado de las nuevas tecnologías de la información, su dinamismo y la interconexión radical favorecen una producción estética cambiante y móvil, dinámica e interactiva, totalmente heterogénea y diversa. En definitiva, un tipo de (ciber)cultura que se autogenera a partir del crecimiento de las redes telemáticas que fundamentan el ciberespacio, las cuales tienen como rasgos distintivos la potenciación de un carácter plástico, fluido, calculable y tratable en tiempo real, hipertextual e interactivo de la información que contienen.

Las propiedades de los entornos digitales eliminan la necesidad de presencialidad y simultaneidad espacio-temporales. Su funcionamiento es informacional más que material, lo que propicia, por tanto, una experiencia estética cualitativamente diferente de la tradicional. Los entornos digitales, por ejemplo, no están marcados por el ahora y el aquí. En lugar de la proximidad, la materialidad y la sincronía, dominantes en las producciones estéticas tradicionales, asistimos ahora al surgimiento de una experiencia estética distal, informacional y multicrónica.

Los entornos digitales implementan de modo efectivo espacios navegables. Generan la simulación habitual de ámbitos en los que podemos movernos y adquirir nuevas formas y definiciones a partir de las elecciones de cada usuario. Las obras estéticas digitales no consisten en información o contenidos estáticos, sino que se fundamentan mayoritariamente en la realización de operaciones complejas, interrelacionadas e interdependientes unas de otras dentro de una cadena sucesiva de etapas dinámicas, administradas por la elección de una determinada secuencia de procedimientos. Su naturaleza es procesal.

4.0.
Los sistemas hipertextuales se caracterizan por su potencialidad para dar lugar a formas abiertas

La conciencia sobre los efectos que plantean los nuevos entornos digitales para la producción estética promueve la redefinición de un amplio abanico de conceptos y categorías utilizadas (demasiado) habitualmente de forma acrítica. La lectura como navegación, el envejecimiento de la cultura tipográfica, la pérdida de las fronteras disciplinarias o la actual preeminencia de nociones como por ejemplo red, nexo y nodo son tan sólo algunos de los nuevos lugares que la era digital sitúa en un espacio discursivo central.

Los sistemas hipertextuales multimedia originan obras configuradas por unidades relacionadas electrónicamente en múltiples trayectos, estructuradas a partir del salto y la relación de bloques de textos, imágenes y sonidos sobre una misma base operativa. Su naturaleza obedece a un extenso montaje formado por una estructura discontinua, tejida a partir de enlaces de todo tipo, tanto internos como externos.

El hipertexto plantea, por lo tanto, un espacio metodológico y productivo abierto, sometido a cambios y transformaciones continuos: una proposición no definitiva, sin conclusión. Frente a la unidad, el hipertexto aporta la pluralidad. Ante la definición de la obra, el hipertexto resulta indefinido. Frente al carácter cerrado, acabado, al que no se le puede añadir ni sacar nada, el hipertexto promueve un carácter abierto, potencialmente sometido a la alteración y la metamorfosis más completa.

De un modo revolucionario, la producción estética de los entornos hipertextuales se caracteriza por la potencialidad de producción de aplicaciones sin linealidad, multiformes: obras cambiantes, de apariencia incierta, capaces de adoptar nuevas definiciones en cada una de sus (infinitas) actualizaciones.

Estas formas abiertas encuentran su particular alter ego en la figura del calidoscopio: un tipo de mosaico variable, fragmentario y dinámico de imágenes y formas que cambian sólo a partir de la interacción con el usuario. Un mosaico que puede llegar a definir estructuras rizomáticas, es decir, laberintos dinámicos en perpetua transformación en que el usuario vagabundeará en muchas ocasiones sin tener destino ni objetivo.

5.0.
En los sistemas multimedia la autoría se comparte

La tendencia del hipertexto de fragmentar los textos en unidades separadas posibilita su construcción compartida a manos de los usuarios/lectores. Los lectores de narrativas hipertextuales eligen su propio recorrido y pueden llegar a leer potencialmente textos propios, sin llegar a percibir en muchos casos el texto completo original, sino únicamente lo que han obtenido a raíz de sus elecciones y el itinerario desarrollado.

La labor de autoría en los entornos digitales consiste muchas veces no ya en la creación de un conjunto cerrado de escenas, sino en la creación de un sistema de posibilidades narrativas. Así pues, el usuario del sistema participa de una autoría derivada, en tanto que determina mediante su interacción una construcción virtual concreta inexistente como tal previamente. En los sistemas multimedia la autoría se comparte entre el diseñador-autor (primaria) y el usuario-lector (derivada). La autoría del diseñador-autor debe posibilitar y delegar la concreción de opciones e itinerarios al usuario potencial del sistema planteado.

El autor en los sistemas multimedia resulta, por tanto, una figura doble, compartida por diseñadores y usuarios. Por el entorno y el contexto tecnológico, en el proceso de comunicación multimedia la respuesta y la interacción del usuario se convierten, de hecho, en el objetivo de la totalidad del sistema. En vez de la tradicional recepción pasiva y lineal que requería la producción estética anterior al desarrollo de las tecnologías de la información, el usuario se transforma ahora en un cojugador clave para la concreción final del escenario multilineal propuesto.

En la producción estética multimedia, la consideración y el estudio de la respuesta del usuario ocupan un lugar y una importancia decisivos en las propias tareas previas de guionización y conceptualización de las obras. En las interfaces gráficas hay que tener previstas y tratadas las diferentes respuestas posibles, así como las numerosas trayectorias de navegación y formas de acceder a los contenidos difundidos. La estética digital ofrece obras estructuradas para la participación activa del usuario en su implementación y definición final. El hipertexto necesita la intervención y proactividad del usuario: no tiene sentido sin él.

6.0.
Las producciones estéticas digitales no tienen lugar

En el mundo físico la producción estética aparece habitualmente relacionada con un determinado lugar antropológico, es decir, con una determinación concreta en el espacio histórico y cultural humano. Contrariamente a este anclaje a unas determinadas coordenadas simbólicas y temporales (también físicas) de la producción estética tradicional, la producción estética digital resultará característicamente desterritorializada.

La virtualización de la producción estética desplaza su vínculo anterior a un lugar concreto y pasa a definir entidades desligadas de unas coordenadas fijas y estables. Lo virtual se da en una ubicuidad problemática de inercias, interacciones, procedencias y recepciones a la vez únicas y múltiples. Su implementación efectiva es inestable. El lugar de una obra virtual es inconcreto, resulta transitorio y ocupa potencialmente todos y cada uno de los puntos de la Web, de modo que está presente en todas y cada una de sus actualizaciones sobre las interfaces gráficas de los usuarios que hayan accedido a ella. Lo virtual existe sin que esté. La virtualidad designa entidades desvinculadas de una única actualización y admite manifestaciones en múltiples formas y situaciones gracias a su capacidad de convertirse en cualquier nodo del espacio informático dotado de conectividad o bien de presentarse en él.

El significado de algo en potencia que tenía arraigado lo virtual ya en el pensamiento filosófico antiguo encuentra una actualidad singular en las producciones estéticas propias de las nuevas tecnologías de la información: desligadas de un lugar concreto, abiertas a la interacción, sin una presencia tangible y desvinculadas de un momento único o preciso existente, permanentemente en potencia y abiertas a la actualización en el proceso de interacción con todos y cada uno de sus posibles usuarios.

7.0.
Los entornos virtuales proporcionan una experiencia estética intermedia

La interconectividad de entornos virtuales genera comunidades virtuales en las que (potencialmente) es posible desarrollar acciones simuladas compartidas por todos los miembros. La experiencia, a menudo, tiene lugar a partir de un agente virtual que hace de mediador. Máscaras, modelos de síntesis, clones o alias virtuales sustituyen la experiencia directa del usuario con el resto de la comunidad; se vive, pues, una profusión de lo que ya Platón denominaba daimons (literalmente, demonios), es decir, seres intermediarios entre dos mundos.

Estos modelos virtuales que asumen nuestra identidad responden a una experiencia doble: al mismo tiempo sensible (estética) e inteligible (lógico-matemática). Desde un punto de vista meramente sensible, las representaciones gráficas digitales en un mundo virtual nos permiten, de forma simulada y metafórica, caminar, escuchar, tocar, ver... Simultáneamente, en un sentido inteligible, estas mismas representaciones gráficas nos permiten sentir gracias a nuestra comprensión del modelo simbólico (matemático e informático) que las sostiene.

Los disfraces y la asunción de identidades falsas o simuladas de todo tipo resultan comunes y posibilitan extraordinariamente experiencias anónimas, distanciadas y autónomas con respecto a la identidad única dominante en el mundo real-presencial. Lo virtual proporciona, en consecuencia, una experiencia estética intermedia, en la que interactuamos y sentimos a partir de nuestro demonio virtual. Los MUD (multi-user domain) constituyen ejemplares en este sentido. Mediante un lenguaje de programación simple, los usuarios crean uno o más personajes al empezar su participación, especificando sus atributos físicos y psicológicos, así como objetos, lugares y entornos que desde este momento podrán ser compartidos y redefinidos por los demás habitantes.

Inmersos en un estado psicológico de encantamiento y de creación proactiva de verosimilitud, los usuarios de entornos y comunidades virtuales viven, por tanto, la experiencia de sentirse transportados a un entorno estético intermedio entre público y privado, realidad e ilusión, verosimilitud y falsedad, actualidad y virtualidad, en el seno de una dialéctica negativa capaz de mezclar la exteriorización más radical con vivencias de máxima intimidad.

Fecha de publicación: diciembre de 2002
© Jordi Alberich Pascual, 2002
© de esta edición: FUOC, 2002
Título original: En trànsit 7.0 - Apunts per a una estètica dels entorns digitals

Arte y activismo de Internet

Los episodios de convergencia de la ciencia, la tecnología
y el arte en la cultura audiovisual y multimedia

Ana Urroz Osés

De qué hablamos.

Cuando pensamos en Internet como vehículo de comunicación, y le asociamos términos como arte y activismo, podemos pensar en obras artísticas que circulan por la red y en manifestaciones de carácter político como convocatorias a actos públicos, escritos de condena o protesta, e incluso en páginas web de contra información.
Cuando hablamos de arte y activismo de Internet las obras de carácter artístico ya no pueden ser sólo representaciones plásticas o multimedia para ser consultadas en la WWW. Si nos referimos al arte de Internet acotamos el término a aquellas obras concebidas y realizadas en y para la Red .Si nos referimos al arte y activismo de Internet indicamos que centramos la atención en aquellas manifestaciones de net art y contenido político que encuentran su razón de ser en la Red, más aún, "algo que contiene a Internet" en palabras de J M Prada.

Cuando decimos aquí arte y activismo de Internet nos referimos a fenómenos como el HACKTIVISMO ARTÍSTICO, una forma de protesta política con raíces artísticas que sólo puede darse en la propia Red. O una performance art en Internet, ya que así definen sus net protestas Ricardo Dominguez y el Electronic Disturbance Theater.

De arte y ciencia
Echando un vistazo rápido, y seguramente superficial, a la historia del arte, detectamos desde la distancia momentos significativos en los que el devenir del arte, su significado, función y sociología, se han visto influenciados por descubrimientos científicos y avances técnicos. Tan sólo mencionar conceptos como leyes de la perspectiva, teoría de la luz, aparición de la fotografía, ley de la relatividad o teoría del caos, y rememoramos ciertas obras asociadas a movimientos artísticos que dibujan un recorrido clasificatorio del desarrollo de esa manifestación humana que llamamos arte. Renacimiento, impresionismo, vanguardias..., son puntos de inflexión en ese recorrido.
La asimilación de la fotografía y el cine por los artistas recoge la necesidad de adquirir nuevas herramientas, pero sobre todo, de adjuntar un contenido lingüístico y conceptual asociados. No se trata sólo de aprovechar el potencial de un descubrimiento técnico, sino que la aparición de teorías y utilidades científicas provoca en la sociedad receptora nuevos modos de pensamiento y percepción de la realidad. Varía, incluso, el concepto de realidad. La teoría de la relatividad de Einstein, el desarrollo de la energía atómica y su carácter destructivo, la globalización de la información, son hitos científico-técnicos que han roto con la concepción occidental del MUNDO, de la REALIDAD DE LAS COSAS. El artista ha incluido en sus expresiones no sólo el instrumento, sino también el mensaje y el reflejo.

El debate abierto en torno al carácter artístico de la fotografía recoge el sentir de una época y unos hombres en conflicto con su pasado y su presente, con su concepción del arte y con el temor al cambio en su realidad inmediata. Movimientos artísticos como el cubismo resultarían impensables sin las fracturas sociales y culturales que lo antecedieron. El impresionismo como corriente pictórica no existiría sin un desarrollo del estudio de la luz y su comportamiento físico, pero tampoco la literatura impresionista hubiese nacido sin la extensión de la comprensión del mundo y de su representación que produjo la pintura.

Los cambios y ampliaciones de los modos en que el hombre se aproxima y apropia de la realidad se extienden como por ósmosis a todos los ámbitos del conocimiento. Y el artista se hace eco de esos cambios en su trabajo y oferta un reflejo. Baste recordar el encendido discurso de Charles Baudelaire contra la fotografía en 1859 para constatar la incidencia que un descubrimiento tuvo para la concepción del arte y la respuesta social que supuso.

De arte y política
En cuanto a la necesidad de una función social del arte, a la existencia de un componente político en la actividad del artista, bastaría con revisar el volumen de manifiestos promulgados por colectivos o individuos sólo en el siglo pasado. Pero es quizás el análisis que Walter Benjamín realiza en torno a lo que supuso la aparición de la fotografía y las esperanzas que deposita en la posibilidades de reproducción técnica lo que mejor nos acerca a ese ámbito de actuación concreto.
Benjamin recoge en "Pequeña historia de la fotografía" los inicios de la fotografía y describe en torno a su popularización un retrato cambiante de la sociedad de la segunda mitad del s.XIX, en lo que respecta al comportamiento de las clases sociales y también en la convulsión que provocó en los artistas. Entre los pintores la polémica a dos bandas tuvo partidarios del uso del nuevo medio como herramienta previa al cuadro, y detractores a ultranza que negaban la validez artística de una imagen trazada por la luz y no por la mano del hombre. Es decir, el descubrimiento de la fotografía, un recurso técnico vinculado a las ciencias físicas y químicas, consiguió fracturar la concepción del arte mantenida en ese momento y desató los vientos de una nueva situación social al igualar, al menos simbólicamente, a todas las clases sociales. El retrato dejaba de ser un privilegio de la alta burguesía y se convertía en un objeto accesible para todos los ciudadanos; el Arte, en forma de fotografía podía llegar a todos los públicos gracias a las reproducciones.

Años más tarde, en 1936, escribe "La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica", donde el filósofo toma como punto de partida las posibilidades de reproductibilidad de la fotografía para articular un discurso en torno a lo político en el arte. En un momento histórico y personal que veía en el fascismo y en el desarrollo del capitalismo cierta deshumanización, y tal vez en el marxismo el cumplimiento de los ideales de solidaridad, igualdad y democratización escribe: "La transformación de la superestructura, que ocurre mucho más lentamente que la de la infraestructura, ha necesitado más de medio siglo para hacer vigente en todos los ámbitos de la cultura el cambio en las condiciones de producción. (...) Los conceptos que seguidamente introducimos por vez primera en la teoría del arte se distinguen de los usuales en que resultan por completo inútiles para los fines del fascismo. Por el contrario, son utilizables para la formación de las exigencias revolucionarias en la política artística" . Así, la tecnología y la posibilidad que otorga de copia ilimitada, eliminaría muchos de los atributos que habían fundamentado históricamente el valor de la obra de arte, y con ellos, el carácter elitista restringido a las clases más favorecidas. En su ensayo "La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica" vislumbraba un gran porvenir para el triunfo marxista en el campo de las artes. Gracias a las posibilidades de copia y multidifusión, el arte perdería sus atributos burgueses de autenticidad, valores ritual-cultual, comercial y de cambio..., su AURA, en definitiva. Si los medios mecánicos de reproducción eran capaces de realizar copias ilimitadas e idénticas al original, se perdería la unicidad del objeto y la historia contenida en él, se habría producido un cambio estético y se encontraba definida la función social del arte.

Más allá de la respuesta que el devenir histórico otorgó al análisis de Benjamin, la popularización de Internet y el activismo político han dotado de un nuevo escenario a manifestaciones artísticas que centran su interés en contextos sociales y políticos.

De arte, política y tecnología
La influencia que el desarrollo tecnológico ejerce sobre la realización artística no se limita a la adopción de un medio de producción que ofrece más posibilidades de constructivas. Cada herramienta, cada medio de expresión, contiene un lenguaje asociado y unas connotaciones sociales concretas. Al establecer un ideario político asociado a las posibilidades artísticas de la fotografía o el cine, hacíamos mención a la copia ilimitada y a la eliminación de la unicidad, la originalidad de "la obra", y por lo tanto, de unos atributos asociados al capital pues en ellos residía su valor de cambio. Pero también nos referíamos a la democratización del uso y disfrute de la obra de arte gracias a las mejoras en la difusión. La reproductibilidad no sólo disminuiría el valor comercial, sino que permitiría el conocimiento extenso al embarcarse en un medio de comunicación amplio y expansivo.

En cierto sentido, Benjamin propone que la producción artística sea fotográfica o cinematográfica porque de esta manera llega a más público, y porque la elección del medio implica un posicionarse políticamente, una voluntad de ser social y accesible, y el artista comprometido con una realidad social y un ideario político debe hacer uso y asunción de esos mecanismos. Y una de sus máximas radica en la libertad y el derecho de información. Unos años antes, en 1932, Bertolt Brecht enunciaba un planteamiento similar respecto a otro ingenio de la técnica, la radio, y veía en ella una posibilidad de libertad política en forma de libertad de expresión. Brecht proponía "cambiar este aparato (la radio) de la distribución a la comunicación" , avanzando ya una de las necesidades que el arte comprometido con su realidad social conlleva, y que ha resultado problemática o frustrada desde entonces, a saber, cierta retroalimentación, interacción o feed back, como queramos llamarlo. Esa suerte de democratización total del proceso comunicativo durante el cual el emisor pasara a ser receptor y el receptor emisor, ampliando puntos de vista y disminuyendo el componente de pasividad.

Cuando analizamos el contexto actual y el estatus vinculante de arte , política y tecnología, nos estamos refiriendo al fenómeno que supuso la popularización de Internet y la cálida acogida que tuvo desde algunos sectores del arte y el activismo político. Como ya pasara con el movimiento de los años 70 "Guerrilla TV", inspirado en el libro Guerrilla Television de Michael Shamberg y Raindance Corporation de 1971. Este colectivo de activistas del video lucharon contra el poder político e institucional y sobre todo contra el poder mediático de la televisión con sus mismas armas, utilizando sus tecnologías y sus canales. La pretendida democratización del medio espectacular y de difusión se perdió en los laberintos del poder en apenas una década, pero sirvió siquiera como referente y punta de lanza de una actitud política desde el arte, que ve en ciertos mecanismos del poder (difusión informativa, tecnología asociada a ella) el ámbito de actuación para contrarrestarla.

De Resistencia Digital y Desobediencia Civil Electrónica
Cuando hablamos de arte y política de Internet, nos referimos, por ejemplo, a la aparición de la Desobediencia Civil Electrónica, concepto acuñado en 1994 por el colectivo de artistas y críticos Critical Art Ensemble (CAE). Y estamos hablando de unas manifestaciones que solo pueden existir dentro de la red, que precisan de ella para alimentarse, difundirse, resultar eficaces, y que cobran sentido en la propia especificidad del medio. Hablamos de una propuesta de activismo que vio en la WWW el vehículo perfecto que posibilitara un acceso total y democrático y que tomaba sus tácticas del tradicional movimiento de Desobediencia Civil desde Thoreau hasta Luther King pasando por Gandhi.

Podríamos definir la DCE como un tipo de "acción directa legítima, no violenta, que tiene por objeto hacer presión sobre una institución involucrada en acciones poco éticas o criminales... la expresión extra-parlamentaria de net-acciones en apoyo de objetivos que apelan al espíritu de los derechos y libertades universales" . De alguna manera es la conversión electrónica de la sentada tradicional, de la manifestación de protesta. Pero la razón por la que se convierte en virtual estriba en su parcela de efectividad. En un momento en el que la Red funciona como realidad virtual y herramienta fundamental para cualquier gobierno o entidad económica, limitar el acceso a una sede física de trabajo no interrumpe su labor. Sin embargo, cuando el poder adquiere la forma de un flujo nómada electrónico, es la interrupción de ese flujo la que produce mayor daño . Además, permite multiplicar el número de participantes en una protesta sin necesidad de desplazarse, ya que pueden formar parte de una marcha desde el ordenador de su casa, escuela o ciber-café más cercano.

En este caso encontramos una actuación política /activista que surge desde círculos artísticos y que encuentra en la nueva tecnología, un medio de difusión de masas, su germen y la estrategia de emplear las mismas armas que el poder al que se oponen. Internet permite una difusión máxima del mensaje, y sobre todo en la década de los 90 se vio en la Red el cumplimiento de una utópica accesibilidad total, para ofrecer y para obtener, y la anarquía de un medio descentralizado y acéfalo. Permitía ocupar un (no) espacio ilimitado, democrático y susceptible de contrarrestar la manipulación a la que se viera sometido. Una herramienta útil al poder y al mercado, global y abierto a todos.
Disconformes con la manipulación informativa, ¿qué mejor que aprovechar un medio concebido y distribuido por el ejercito y la empresa?. Disconformes con la actuación (negligente?, inapropiada?, deshumanizada?) y mercantilista de los gobiernos, ¿qué mejor que infiltrarse en una de sus sedes de actuación?. Disconformes con lo mecanismos de absorción, comercialización y manipulación del arte, ¿qué mejor que un medio que se escapa a las labores de comisariado y distribución de museos y organismos oficiales?.

Un primera y tal vez superficial clasificación de propuestas diferenciaría aquellas centradas en labores (contra) informativas (incluyendo las convocatorias on line de acciones off line) y aquellas que suponen acciones concretas ; una posición que desobedece el establecimiento del pensamiento único ofreciendo su desacuerdo , y un activismo operacional.

De (contra) información
Sobre todo en los inicios de la expansión de Internet y los navegadores aparecen multitud de páginas que ofrecen el otro lado de la información. La esperanza de que fuera masiva y fácilmente utilizada fomentó todo tipo de propuestas. El colectivo Critical Art Ensemble, uno de los más activos, propone desde libros en formato PDF (Digital Resistence, Electronic Civil Disobedience, Flesh Machine), hasta sus proyectos tácticos (Tactical Media) que expresan e informan críticamente de las diferencias y desigualdades del sistema sanitario (Therapeutic State); del endiosamiento de la tecnología inútil "tan pura que su única función es existir" (www.critical-art.net/useless); de la amenaza de la investigación biotecnológica (Flesh Machine)...

Pero también abarca la expresión de los movimientos antiglobalización: el desenmascaramiento de las estrategias del gobierno mexicano contra la guerrilla zapatista (parte del trabajo de Ricardo Domínguez); la denuncia de la situación que viven miles de refugiados en todo el mundo y que encuentra un lugar de acogida en "The Refugee Republic" de Ingo Günther, que ofrece, satíricamente, un pasaporte propio de dicha república; información y acciones que evidencian el control al que estamos sometidos gracias a las nuevas tecnologías, desde el GPS (Global Positioning System), que nos recuerdan los 0 y 1 en VOPOS (www.0100101110101101.org/home/vopos); hasta la amenaza que supone para el derecho a la intimidad la proliferación de cámaras de vigilancia, algo que nos recuerdan Amy Alexander (The Multicultural en http://recycler.plagiarist.org/), o Heath Bunting (www.irational.org/cgi-bin/cv/cv.pl?member=heath)en su obra CTV.

WORLD WIDE WATCH (www.irational.org/cgi-bin/cctv/cctv.cgi?action=main_page). Además, se ofrece cobertura on line de sucesos como las manifestaciones en contra del G-8 o la FAAT en tiempo real, mientras sucede y desde el lugar en que acontecen.
En definitiva, la Red posibilita una gran oferta de información alternativa, crítica y libre de censura, pero es quizás uno de sus rasgos más característicos el hecho de que se ofrezca libre y gratuitamente, como los libros de CAE, desligándose de una de las exigencias del mercado a las que se oponen, y valiéndose de uno de los beneficios de Internet, el libre acceso.

De Hacktivismo artístico
Las representaciones de DCE en forma de acción o performance art de Internet, constituyen esa adecuación al nuevo medio de las sentadas tradicionales. Pero sólo en parte. Si decíamos que en el capitalismo tardío no hay una representación del poder sino un flujo nómada electrónico, la eficacia de la protesta radica en atacar e interrumpir ese flujo. Y además, contar con la máxima repercusión de la acción.
El término Hacktivismo artístico surge de la fusión de un activismo social y político con inquietudes artísticas y prácticas hacker. Recoge la historia del arte vinculada al compromiso social, y la adopción de la última tecnología desde el arte por el contenido político-conceptual que conlleva. Así, las herramientas que los piratas informáticos desarrollan para burlar la seguridad de sistemas ajenos son asimiladas por una práctica artística comprometida que busca manifestar su disconformidad.

Entre los ejemplos más conocidos y que de alguna manera dotan de significado este concepto, se encuentra el proyecto SWARM: An ECD Project for ARS Electronica Festival '98, (www.thing.net/~rdom/swarm.html), de Ricardo Domínguez y The Electronic Disturbance Theater. El proyecto consistía en bloquear unas páginas web mediante el desarrollo de un flood net, un programa que colapsa la web que es atacada mediante una solicitud de acceso ininterrumpida. En este caso el llamamiento era contra la página del presidente del gobierno mexicano, la bolsa de Frankfurt y el Pentágono. De esta manera se inutilizaban las tres páginas al impedir el acceso. Esta amenaza simbólica contra una representación virtual, que afectaba la función de Relaciones Públicas, adquiere la suficiente importancia como para provocar una respuesta inmediata por parte de los organismos atacados .

Por otra parte, en consonancia con esa función social del arte que tratan de alimentar, artistas de Internet se enfrentan con algunos de los ritos que tradicionalmente adornan el carácter exquisito del arte. Los atributos de unicidad, autoría, ..., aquellos que configuraba el Aura de una obra, pierden derechos en la época de la multidifusión cibernética, pero más allá de este hecho, los intentos por conservar el copyright y los derechos de visita, han sido criticados y abortados con acciones de plagio por parte de otros artistas. Casos como la copia y distribución abierta de Hell.com por parte de Rhizome.org, la duplicación de la web de Documenta X por Vuk Cosic, y la clonación de Art.Teleportacia, que llevó a cabo el grupo 01001011101010010.org.

En definitiva, la aparición de una nueva tecnología ha permitido a artistas comprometidos socialmente contar un instrumento útil y adecuado a sus intereses, operativa y tácticamente.

Breve fondo documental
Bibliografía
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